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Los
modelos para niños tampoco varían mucho de un año para otro, así que las
tiendas que visitamos estarán centradas en distintos modelos de traje de
chaqueta (a partir de 90 euros), de marinero (similar precio que el anterior), y
el de almirante (que es un poco más caro y se sitúa a partir de los 115
y 150 euros). Otra opción es vestir al niño de traje de calle, con una camisa y un
pantalón elegantes, alternativa ésta que se encuentra en torno a los 100
euros, dependiendo principalmente de los tejidos que escojamos.
Los zapatos, de ellos y de ellas, cuestan algo más de 40 euros.
Donde
sí se nota la diferencia es en la peluquería, pues mientras los chicos pueden
estar listos desde 7 o 10 euros, el peinado de las niñas puede ascender a
precios entre los 90 y los 130 euros. A este precio deberemos sumar además, el
de los trajes del resto de la familia del niño.
El
banquete: la madre del cordero.
Los
precios dependen del menú que vayamos a elegir, pero cuestan lo mismo que si se
tratase de una boda. La ventaja es que en las comuniones suelen haber menos
invitados, por lo que se puede optar por una mayor cantidad de restaurantes. De
todas formas, entre los 5 euros por persona que puede costar un aperitivo o cóctel,
los precios pueden ascender hasta los 100 euros el cubierto.
Los
restaurantes especializados en comuniones suelen contar con menús especiales
para los chicos. Éste tipo de menús tienen unos precios más módicos y suelen
acertar con los gustos y cantidades que quieren los niños. Además también es
posible que se encarguen de buscar la animación de la tuna, los payasos, y
reservan algún obsequio al niño protagonista de la celebración.
Otra
opción más hogareña consiste en organizar la comida y la animación nosotros
mismos. No es una alternativa ni extraña ni deshonrosa. Solo hay que tener
ganas de trabajar, una casa o local amplio, y buenas dosis de paciencia a la
hora de recoger el desorden. La alternativa intermedia es la de traer el
restaurante (incluido el servicio) a casa, algo que nos permiten numerosas
empresas de catering a domicilio, aunque algunas de ellas se nieguen a trabajar
si no se cuenta con una cantidad de comensales suficientemente amplia.
Y
después de la comida, ¿qué hacemos con los niños?
Si
no somos previsores, a las dos horas de la comunión podemos encontrarnos con
una mesa atiborrada de adultos con cierta resistencia al movimiento, mientras
los niños corretean de un lado a otro, gritando y jugando. Por comodidad y el
bien de todos, los adultos han de conjurarse bajo una máxima: hay que evitar
que los niños se aburran. Además si de alguien es ésta fiesta, es de ellos.
Podemos
decidir ir a un parque de atracciones tras el banquete, una solución que nos
puede salir desde 12 euros los pequeños y 21 los adultos.
Otra
alternativa que gusta mucho a los pequeños es la de contratar a un payaso,
mago, titiritero o malabarista. Las funciones que prestan éstos artistas suelen
ser de tan solo una hora y media, pero en ese tiempo los niños se quedan
absorbidas con sus agilidades, cuentos o trucos... y eso ya les da argumentos
para jugar por más tiempo. Conseguirle éste capricho a
los niños sumará como mínimo 150 euros a nuestros gastos.
Recordatorios:
de aquí a la posteridad.
Tocamos
ahora el tan controvertido tema de los fotógrafos. En muchas iglesias los
sacerdotes llegan a acuerdos con alguno de éstos profesionales y le
pide al resto de los padres que no traigan ningún fotógrafo particular. Puede
parecer una medida discutible, pero en los últimos años, con la proliferación
de cámaras de video, de fotos, y móviles se han visto escenas poco gratas en
algunas iglesias. Además, de ésta manera nos desentendemos nosotros de estar
pendientes de las cámaras y podemos disfrutar observando con más tranquilidad
la ceremonia.
Desde
88 euros se puede conseguir un reportaje gráfico o visual, y por 150 tendremos
además de unas fotos de estudio, podremos dejarles unos recordatorios de la
ocasión a los invitados.
Otro
tipo de detalles de éste sacramento nos llevaría a una joyería. Allí
encontraremos cruces de oro que pueden ir desde los 20 a los 222 euros; mientras
que las medallas de oro tienen unos precios más estables: desde los 25 a los 80
euros como mucho.
Regalos
Hacer
regalos es materia complicada: muy pocas veces acierta uno con las sorpresas.
Nosotros os remitimos a un artículo que publicamos en Navidad acerca de cómo
elegir el juguete de un niño. Se trata de una decisión en la que tenemos que
combinar las cosas propias de la edad del niño con su personalidad.
Los precios varían mucho
dependiendo de lo que escojamos. Así una película de Disney cuesta 20 o 30
euros, una cámara de fotos infantil está a partir de 29 euros (100 si lo que
queremos es una de estas modernas cámaras digitales), y un móvil
puede salir desde los 69 euros o incluso menos, dependiendo del tipo de acuerdo
que tengamos con la operadora. Si le gusta leer, ya tendrá el último libro de Harry Potter, que
se
encuentra alrededor de los 23 euros, así que tendremos que buscarnos
alternativas entre el resto de catálogo de Anaya y SM, que ponen sus libros
para niños entre los 7 y os 9 euros. En cuanto a los radiocassetes o los
reproductores portátiles de CD, MP3 y demás artilugios, las ofertas en éstas secciones pueden estar a
partir de los 50 euros.
Nuestra
recomendación es que disfrutes lo más posible esta fiesta tan entrañable con
tu pequeño, pero sin perder de vista el hecho que celebráis.
Texto:
Ramón Muñiz Abad
Imagen:
María Casado Lafuente
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