Sin duda éste es un tema áspero. Genera
rechazo en cuanto a "no quiero ni pensarlo". Todos hemos visto
imágenes en televisión desquiciantes. Éstas
implican la indefensión del niño que es maltratado por alguien cercano y la
indefensión de los padres que no están ahí para cuidarle. En el artículo se
recogen datos sobre el maltrato y el abuso sexual en España, indicadores y
algunas pautas sobre cómo prevenirlo. No se trata de sembrar la alarma y
proyectarla al niño, sino de tener cuidado.
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El maltrato infantil ha existido desde los
principios de la historia. Séneca hablaba de " la explotación de inocentes criaturas para la supervivencia de sus
padres".
En España, en el 2002 se produjeron 4.506
denuncias por malos tratos a menores; 1.388 por delito y 3.118 por falta según
datos del Ministerio del Interior.
A pesar de estos datos y de las últimas
noticias, somos "privilegiados", España es uno de los países con un menor índice de mortalidad
infantil por malos tratos.
El maltratador en un 75 por ciento de los
casos, pertenece al entorno más cercano (familia, vecinos, amigos, profesores)
y son normalmente personas con éxito social y profesional.
Los agresores son personas inteligentes que
van a actuar de forma cuidada. Seguramente la mejor fuente de información es el
niño. Veamos algunos indicadores comportamentales sobre cómo detectarlo en los
siguientes casos:.
Maltrato y abandono emocional:
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Parece excesivamente complaciente, pasivo, nada exigente.
-
Es extremadamente agresivo, exigente o rabioso.
-
Muestra conductas extremadamente adaptativas, que son demasiado "de
adultos"(Ej.: hacer el papel de padre de otros niños) o demasiado infantiles
(Ej.: mecerse constantemente, chuparse el pulgar,
eneuresis).
-
Retraso en el desarrollo físico, emocional o intelectual.
-
Intento de suicidios.
-
Trastornos psicosomáticos.
-
Fingimiento de síntomas.
-
Agravamiento de enfermedades.
Maltrato físico:
-
Cautela con respecto al contacto físico con adultos.
-
Aprensión cuando otros niños lloran.
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Conductas extremas (Ej.: agresividad o rechazo).
Abuso sexual:
-
Parece reservado, muestra rechazo, con fantasías o conductas infantiles, incluso puede parecer retrasado.
-
Tiene escasa relación con sus compañeros.
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Comete acciones delictivas o se fuga.
-
Manifiesta conductas o conocimientos sexuales extrañas, sofisticadas o inusuales.
-
Dice que ha sido atacado/a por su padre, madre o cuidador.
La ONG Save the Children ha presentado un
estudio sobre el abuso sexual infantil. El informe dice que el 23 por ciento de
las niñas españolas y el 17 por ciento de los niños han sufrido abusos
sexuales. Se incluyen como abuso sexual conductas como exhibicionismo, empleo
del lenguaje explícitamente sexual, muestra de material pornográfico y el
contacto físico.
La detección de esta aberración se da en
distintos ámbitos, en el colegio, en el entorno sanitario, servicios sociales y
el ciudadano o vecino o testigo que puede hacer oír la voz de un niño.
Algunas medidas para prevenir y evitar estos
abusos son:
-
Estar alerta cuando un adulto dedique demasiado tiempo a su hijo
o le hace regalos caros o sin una razón aparente.
-
Enseñar a tus hijos a confiar en sus propios sentimientos y enseñarles a decir NO cuando ellos crean que algo no está bien
(Fomentar la autoestima).
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Enseñar a tus hijos que nadie debe tocarlos de ninguna manera en la que ellos se sientan incómodos. Y si alguien lo hace
os lo debe comentar a vosotros inmediatamente.
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Mantener una actitud positiva ante los demás y especialmente ante las autoridades y la policía. Si no lo hacen le transmitirán desconfianza y puede que no se atreva a confiar en ellos cuando los necesite.
-
Ofrecer tu casa para los encuentros de tus hijos con otros amigos.
-
Tener cuidado con las personas que cuidan
de nuestros hijos, independientemente de su edad o grado de parentesco.
Observar el estado de ánimo de tus hijos cuando estas personas se van, o la posible agitación e inquietud cuando saben que van a llegar.
-
Tus hijos deben saber dónde localizaros en cada momento. Deben llevar
vuestros teléfonos.
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Los niños que no tienen todas sus necesidades cubiertas son más vulnerables a la explotación y los abusos.
-
Hay que advertir a los niños para que tengan cuidado , no para que tengan miedo.
Si sospechamos que dichos abusos sexuales se están produciendo debemos actuar:
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Preguntar al menor. Insistir. Provocar con tacto que nos cuente lo que le sucede.
Prestaremos atención no solo a lo que cuenta, sino también a cómo lo
cuenta y reacciona a las preguntas.
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Creer al menor. Son raros los casos de niños que inventan una agresión sexual, no suelen mentir al respecto. Si no se les cree puede que no se sientan con fuerzas suficientes como para volver a contarlo.
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Convencerle de que no es culpable. La mayoría de los menores que sufren abusos llegan a desarrollar un verdadero sentimiento de culpabilidad. Muchos no pueden comprender que se les haga daño sin haber una razón, sin haber hecho nada para merecerlo. Hay que dejarle claro que el culpable es siempre la persona mayor.
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Asegurar nuestro compromiso de protección
personal y apoyo.
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Reforzar su autoestima y ayudarle a recobrar la confianza en si mismo/a. Esto es muy importante para
contrarrestar los sentimientos de culpa.
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Hablar de lo ocurrido y del agresor, tanto para aclarar como para interiorizar lo sucedido. No transmitir lástima o comprensión hacia el agresor, ya que en un futuro el pedófilo podría servirse de ese sentimiento para acercarse de nuevo al menor.
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Comunicar el abuso a los padres, si no tienen conocimiento ni están implicados. Comunicarlo también a los Servicios
Sociales de Protección de Menores. A nadie más. Cuantas más personas lo sepan más sufrirá el menor y más difícil resultará su reintegración a la vida normal.
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Denuncie SIEMPRE los abusos sexuales sobre menores. Las consecuencias para éste son imprevisibles y siempre dramáticas. Además, tenga en cuenta que muchos abusadores no cesan en su actitud si no son frenados y pueden repetir lo abusos durante años.