La
historia se desarrolla más o menos así: estás segura de que estás
embarazada, el test de farmacia y la nueva talla de pecho te lo están diciendo.
Pides cita en tu ginecólogo y con una alegría que te hace tener la boca en
permanente sonrisa te recuestas en la camilla para la primera ecografía. Tu
médico se queda mirando la pantalla un pelín serio y un escalofrío te recorre
el cuerpo.
...continuar
¿Pasa alguna cosa mala?- preguntas.
No, pasan dos cosas buenas. Laten dos
corazones, vas a tener gemelos.
El escalofrío que ahora te ha recorrido el
cuerpo se ha convertido casi en convulsión. Le preguntas si está seguro. Te
dice que tanto como de su nombre. Tu marido te mira asombrado. Tu
no sabes si ponerte a reír o a llorar.
Tener mellizos o gemelos es una de esas
noticias buenas que en la mayoría de los casos preocupa. La emoción se mezcla
con el miedo y el peso de la enorme responsabilidad que ha llegado a vosotros. Tener
sentimientos encontrados es normal durante el embarazo. Y mucho más cuando
los niños llegan a casa. Cuidar a dos bebés recién nacidos es una tarea
agotadora que resta fuerzas, energías y muchas, muchísimas horas de sueño.
Por ello, lo perfecto es que una futura madre de gemelos intente organizar
bastante antes de dar a luz quienes le pueden echar una mano al llegar a casa.
Como también es conveniente que haga el curso de preparación al parto antes de
la fecha normal, ya que normalmente el embarazo gemelar no llega a su término.
Pero volvamos a la llegada a casa. Si los famosos sentimientos encontrados
llegaran trata de no tener sentimiento de culpa y descansar todo lo que puedas.
Es más, trata de irte a dar un paseo muy largo o al cine mientras alguna
persona de confianza cuida de los niños.
Otro tema es la educación propiamente dicha
de un par de hermanos gemelos o mellizos. Si a un niño "normal" le
cuesta reconocer su propia individualidad y aprender a conocerse como
persona, a los hermanos mellizos más y a los gemelos mucho más. Hasta el
punto de que muchos hablan siempre en plural, se inventan un nombre y responden
por él los dos, hablan un lenguaje propio que les retrasa el dominio del
lenguaje materno, uno de ellos es mucho más retraído que el otro ya que la
personalidad dominante del hermano le acompaña allá donde vaya o haga. Antes o
después los gemelos deberán separarse, si por su educación lo logran antes de
llegar a la pubertad, donde seguro que ocurrirá, será mejor para ellos.
Existen unas pautas
convenientes de seguir dentro de lo posible para que los padres favorezcan la
madurez individual de cada hermano.
- Procurar no ponerle nombres muy parecidos.
- Dedicar un tiempo de juego o charla por
separado con cada uno, ellos necesitan saber que son importantes por si
mismos.
- No vestirles iguales, y mucho menos si uno
de ellos no quiere.
- Separarles de aula en el colegio.
- Si os vais de viaje uno o dos días,
dejarles a cada uno en casa de un amigo distinto, donde se sientan
divertidos y seguros.
- Procurar separarles de cama lo antes
posible.
- Aprender a diferenciar el potencial de
cada niño y animarle a desarrollarlo. No aplaudir más las habilidades de
uno e intentar apuntarles a clases extraescolares distintas según sus
preferencias.
- Evitar que la madre se ocupe siempre de
uno y el padre de otro.
- Aunque surjan pequeñas peleas es mejor no
comprarles siempre dos juguetes iguales, deben aprender a tener cada uno lo
suyo y compartirlo.
- Evitar llamarles "los mellizos"
o "los gemelos".
- Intentar no comparar los progresos de uno y
otro, es fácil que si uno empieza a andar, leer o nadar antes que el otro,
los padres se pregunten si el que no lo ha hecho todavía debería estar
haciéndolo, así, le "achuchan" para que lo haga. Esto dañará
la autoestima del niño y le obligará a hacer algo para lo que no está
preparado. Son dos personas distintas y cada uno lleva su ritmo.
Dejando de lado los pequeños problemas que
conlleva los primeros años de unos hermanos gemelares la verdad es que tenerlos
es una experiencia única que no todos los padres pueden vivir. Y para ellos, será
una vida de compañía, amistad y recuerdos mutuos.