Los deportes ayudan a los niños a desarrollar
destrezas físicas, a hacer ejercicios, a socializar, a divertirse, a
aprender a jugar formando parte de un equipo, a aprender a jugar limpio
y a mejorar su autoestima. La cultura americana de los deportes se ha
ido convirtiendo en un negocio para hacer dinero.
La actitud competitiva y de alta tensión,
"ganar a toda costa", que prevalece en las universidades y con
los atletas profesionales afecta el mundo de los deportes y el atletismo
de los niños, creando un ambiente poco saludable. Es importante
recordar que las actitudes y el comportamiento que se les enseña a los
niños en los deportes lo mantendrán y ellos a su vez lo continuarán
en su vida de adultos. Los padres deben de tener un papel activo
ayudando al niño a desarrollar la honradez en el deporte. Para ayudar a
su hijo a lograr el máximo de los deportes, es necesario que usted tome
parte activa. Esto incluye:
- Proveerle apoyo emocional y realimentación
positiva,
- Asistir a algunos juegos y comentar con él
sobre ellos después,
- Tener expectativas realistas sobre su hijo,
- Aprender sobre el deporte y apoyar el que su
hijo esté envuelto,
- Estimular a su hijo para que hable con usted
sobre sus experiencias con el entrenador y con otros miembros del
equipo,
- Ayudar a su hijo a aprender a manejar las
decepciones y a perder, y
- Comportarse como espectador modelo y
respetuoso.
Aunque este envolvimiento toma tiempo y crea
retos con los programas de trabajo, ello le permite a usted el
familiarizarse con el entrenamiento, los valores del equipo, el
comportamiento y las actitudes. El comportamiento y las actitudes de su
hijo reflejan una combinación del entrenamiento en el deporte y las discusiones
acerca de la honradez en el deporte y el acto de jugar limpio.
Es también importante hablar acerca de lo que
su hijo observa en los eventos deportivos. Cuando ocurre falta de
caballerosidad, discuta con él otras formas de manejar la situación.
Mientras usted pueda reconocer que en la agitación de la competencia se
hace a veces difícil el mantenerse controlado y respetar a los otros,
es importante el enfatizar que el comportamiento irrespetuoso no es
aceptable. Recuerde, el tener éxito no es lo mismo que ganar y fracasar
no es lo mismo que perder.
Si está preocupado por el comportamiento o por
la actitud del entrenador de su hijo, usted puede tratar de hablar con
el entrenador en privado. Como adultos, ustedes pueden hablar acerca de
qué es lo más importante que el niño aprenda. Aunque usted no pueda
cambiar una actitud particular o el comportamiento del entrenador, usted
puede hacerle claro a éste cómo a usted le gustaría que se acerque a
su hijo. Si usted encuentra que el entrenador no responde, discuta el
problema con los padres que están a cargo de las actividades de la
escuela o de la liga. Si el problema continúa, usted puede decidir el
retirar a su niño.
Como en la mayoría de los aspectos de la
crianza, el participar activamente y el hablar con sus hijos sobre sus
vidas es muy importante. Estar orgullosos de sus logros, compartir
cuando ganan o cuando pierden, y el hablar con ellos acerca de lo que ha
sucedido ayuda a los niños a desarrollar destrezas y la capacidad para
lograr éxitos en la vida. Las lecciones aprendidas por los niños
mientras participan en los deportes darán forma a los valores y al
comportamiento en su vida adulta.