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La manera en que se transmita el relato, el hecho de que ese relato y esa
verdad formen parte o no de la vida cotidiana, la forma en que se revele
la información y quién la revele tiene efectos para la estabilidad
emocional de los hijos. ¿Qué es ser adoptado? Es ser un
hijo igual que los demás pero con una historia que empieza antes de
encontrarse con su "mamá y su papá" --- no biológicos, pero, aún más
importante --- psicológicos.
No siempre es bueno contar todo lo que se sabe. Es
fundamental cuidar el acceso a la información, cuidar al niño que recibe
esa información. Construir un relato no supone necesariamente hacer uso de
todo lo que sabemos acerca de la familia biológica del niño --- no hay que
revelar hechos negativos e innecesarios. (Véase mi ponencia: La
importancia de entretejer la historia personal: El hechizo fascinante de
la coherencia del ego).
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Hay padres adoptivos que prefieren hablar sólo cuando el
niño pregunte. Ahora bien, ¿y si no pregunta? ¿Si percibe que de "eso los padres
prefieren no hablar"? ¿Esperar a que interrogue acerca de su nacimiento no será
un modo de no tomar las riendas del asunto? A veces pensamos que es bueno buscar
ejemplos, usar personajes de la televisión o situaciones familiares o escolares
para explicar el tema. Todos los días hay algún nacimiento, alguna pareja
divorciada con hijos que dividir o, incluso, algún recién adoptado. Sin embargo,
los niños no siempre están en condiciones de asociar su propia condición con un
ejemplo que, en vez de clarificar, confunde. |
Algunos proponen que la información sobre el origen
reclama cierto grado de independencia respecto a otros episodios de la
vida, demanda intimidad... debido a la importancia del tema.
No es así. La presencia de ambos padres es ideal en el
momento de la información. No obstante, la experiencia nos muestra que
habitualmente es la madre quien encuentra la circunstancia oportuna para
hacerlo, de acuerdo con lo que ella siente como empatía con su hijo en ese
preciso instante. El padre, entonces, se incorpora al hacerse presente.
Fortalecer el vínculo
Como siempre, y desde nuestra condición de seres
humanos con imperfecciones propias, hacemos lo que podemos, cuándo y cómo
podemos, con respecto a compartir la información con nuestro hijo.
También hay que considerar que las preguntas del hijo
adoptivo no buscan la respuesta justa, sino que intentan confirmar que el
otro está dispuesto a contestar lo que puede, lo que sabe; que el otro es
confiable y va a escuchar, a tolerar las incertidumbres e inquietudes que
aparecen. Ese reconocimiento fortalece los vínculos entre padres e hijos.
Dr. Félix E. F. Larocca
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