Fundente de chocolate negro :
150 g de chocolate negro
6 cucharadas de queso blanco
80 g de azúcar
1 sobre de azúcar vainillada
1 cucharada de harina
1 cucharada de maicena
2 huevos
Mousse de chocolate de leche
200 g de chocolate de leche
5 claras de huevo
1 yema de huevo
Mousse de chocolate blanco
100 g de chocolate blanco
2 claras de huevo
1/2 hoja de gelatina
Decoración
Virutas de chocolate negro
Virutas de chocolate blanco
Chocolate derretido
Preparación:
Fundente de chocolate negro: Poner a derretir el
chocolate a baño-maría, agregar el queso blanco y los huevos. Agregar el azúcar
y el azúcar vainillada, la harina y la maicena y verter en un molde en silicón.
Cocer en el horno precalentado a 170° C durante 10 minutos.
Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.
Mousse de chocolate de leche: Poner a derretir el
chocolate a baño-maría, agregar la yema de huevo. Batir las claras a punto de
nieve bien firme, incorporarlas delicadamente al chocolate y reservar.
Mousse de chocolate blanco: remojar la gelatina en
agua fría. Poner a derretir el chocolate a baño-maría. Batir las clara a punto
de nieve bien firme. Escurrir la gelatina y agregarle 2 cucharadas de agua muy
caliente. Luego mezclarla con el chocolate. Incorporar delicadamente las claras
batidas al chocolate y reserva.
Armar el pastel: depositar el fundente sobre un
platón adentro de un círculo pastelero. Verter encima la mitad del mousse de
chocolate de leche. Dejar 15 minutos en refrigeración para que endurezca. Luego
agregar el mousse de chocolate blanco. Regresar en el refrigerador para que
endurezca, esta vez durante un mínimo de dos horas.
Quitar el círculo pastelero. Cortar una tira de papel
encerrado de un largo correspondiente al perímetro del pastel. Sobre esta tira
verter chocolate derretido y extenderlo con una espátula sobre todo el papel.
Rodear el pastel con la tira de chocolate y regresar por 15 minutos en el
refrigerador.
Quitar el papel encerrado con chocolate, y decorar con
virutas de chocolate negro y de chocolate blanco.