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Es fácil que se produzca estrés si...
El niño intenta sobrepasar sus posibilidades. Por
ejemplo, con las notas, querer sacar un diez cuando está suspendiendo es una
meta poco realista que le generará mucha ansiedad gratuita, por qué no lo va a
conseguir.
Es demasiado competitivo. Quiere sacar más nota que
el superdotado de la clase.
Está recibiendo una crítica muy dura por sus notas. |
Tiene una excesiva necesidad de aceptación.
Piensa que sus padres no le querrán si no saca sobresaliente en todas las
materias.
Cómo reducirlo
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Establecer un horario y cumplirlo a rajatabla; ni estudiar más ni menos.
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Establecer objetivos asequibles a su capacidad.
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No
compararle: la excesiva competitividad es peligrosa.
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Favorecer su autoestima. Tener en cuenta que un niño es algo más que sus
notas.
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Que
ayude a otros niños más desfavorecidos.
Consejos si el estrés es excesivo:
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Sácale
de su cuarto cuando no esté en horario de estudio: que vea la tele; lea
un libro; y lo mejor, que haga algún deporte. Ante todo que no se aísle,
ni se obsesione
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Que
respete los periodos de descanso.
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Que
salga con los amigos.
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Apóyale,
escúchale.
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Que
dedique diez minutos al día a estar tumbado y relajado (busca alguna
técnica de relajación)
Desarrolla el optimismo Es bueno
que reine buen ambiente en casa. Por ejemplo, pregúntale al acostarse qué
es lo mejor que le ha pasado durante el día. Díle lo que más te gusta de
su personalidad. Habla mucho con él. Se paciente y equilibrado.
Es bueno planificar Saberse la
materia cuando se va a tener un examen relaja bastante. Por lo tanto es
necesario planificarse bien. Dejarlo todo para el final aumenta el estrés
considerablemente. Si les hemos tomado la lección y se lo sabe, hay que
hacerle ver que debería estar tranquilo.
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