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Si tienes un salario fijo mensual, tienes tu
presupuesto organizado y aún así no consigues llegar a fin de mes, el
problema es que estás endeudado hasta las orejas, y cada moneda que va a
tu bolsillo sale directa para pagar intereses. Que no se te olvide una
cosa todo el dinero cuenta y suma. |
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Normalmente las deudas no sólo no disminuyen, sino que por el contrario
tienen el vicio de aumentar. Y en cima en televisión, radio y prensa nos
incitan al camino fácil de pedir nuevos créditos para quitarnos de encima
nuestras deudas, lo cual sólo nos llevara a pagar más intereses por los
intereses de nuestras deudas originales.
¿Qué podemos hacer cuando este problema no parece tener fin?
Os proponemos una serie de pasos, que no sólo reducirá muchas de
nuestras deuda, sino que nos ayudará a eliminarlas. |
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¡OJO! con las compra compulsivas: Si deseas congelar tus deudas,
debes congelar primero tus gastos. Especialmente si no te están saliendo las
cuentas. Si continúas incurriendo en más deudas, pronto estarás en una situación
muy delicada. Por eso, piensa siempre antes de realizar una compra si es en
verdad necesaria, y en caso de serlo si tiene que realizarse en este
momento
Organiza bien tus compras: Planifica los gastos de primera
necesidad, a corto plazo y a largo plazo, fija unos calendarios y cúmplelos. |
Márcate objetivos de pagos: Qué no te pueda la pereza, el que sepas
como mejorar tú situación no la mejora si no te pones manos a la obra. En
primer lugar debes tener claro cuales son tus deudas, a cuanto ascienden y
cuando terminan, fíjalas en un calendario y establece un presupuesto.
Parece una tontería pero tener a la vista lo que tenemos que pagar cuando
podemos cancelarlo y cuanto dinero nos queda disponible nos ayudará a
cumplir nuestros objetivos. Una vez que sepamos exactamente cuánto dinero
estamos gastando, cuanto ingresamos y cuanto nos queda por pagar, es
el momento de recortar aquellos gastos que son innecesarios. El
dinero de estos gastos podremos usarlo como extra para rebajar nuestras
deudas. Es verdad que la renuncia es dolorosa y requiere fuerza de
voluntad. Si ves que tu familia no es capaz de renunciar por las buenas
ayúdales asignando cantidades fijas de dinero que guardaras en sobres
etiquetados de una forma muy sencilla: pondremos en cada sobre el dinero
que podemos gastar al mes en cada actividad, como películas, restaurantes,
gasolina, ropa,... Todos los meses, repondremos este dinero si se gasta el
día cinco de cada mes, pues se acabó el cine ese mes de esta forma
habremos recortado esa actividad, ¿brusco?, si, ¿practico?, también. La
disciplina es la clave.
No retrases los pagos: Esto sólo nos llevará a pagar más intereses.
Si un mes ves que no llegas ya a más, estudia que entidad te cobrará menos
por el impagado. Desde aquí te decimos ya que los bancos suelen ser los
que nos cobraran más intereses po los descubiertos, aunque la hipoteca sea
el gasto más importante de nuestra casa el no pagarla a tiempo nos puede
costar muchísimo dinero.
Economía de guerra. TODO CUENTA: Implica a tú familia, hazles
participes de cual es vuestra situación real, no es necesario dar cifras
ni angustiar a nadie, pero si concienciar de la necesidad de un gasto
moderado. Siendo todos conscientes será más fácil implantar las nuevas
medidas. Controla sobre todo el pequeño gasto. Saca partido de la
situación una partida de cartas con tus hijos puede sustituir al mejor
restaurante, una peli con palomitas en casa, al mejor cine y un buen paseo
por un parque natural jugando al escondite o montando en bici al mejor
parque de atracciones.
El control de la deuda es
una tarea importante. Usa el sentido común y la fuerza de voluntad para
controlar vuestros hábitos de gastos. Y finalmente recuerda que el
conocimiento y la planificación son sólo la mitad de la batalla |