Grafologia Infantil
La grafología infantil es el área que analiza e interpreta las escrituras y
dibujos de los niños. Este conjunto de muestras nos proporcionan conocer y
seguir el desarrollo intelectual, emocional y social del niño. Así mismo,
mediante la escritura infantil podemos saber si la edad cronológica y la madurez
son coincidentes. Si además, poseemos escritos o grafías anteriores al momento
de nuestra muestra, podemos conocer casi a la perfección cuál es la base de la
personalidad del niño.
La escritura en el niño consta de 3 fases:
1.- Etapa precaligráfica: El intervalo de duración oscila entre 2 y 4 años.
Empieza a la edad de 5-6 meses o 8-9 dependiendo de los niños.
1.1.-Primeramente observaremos en los bebés el garabateo descontrolado, el
niño suele mirar hacia otro lado mientras lo realiza, no es habitual que ocupen
todo el espacio, suelen utilizar un único color…
1.2.- Posteriormente nos encontraremos con el garabateo controlado. Aquí el
niño se da cuenta de la unión que existe entre su movimiento y el trazo que
realiza en el papel. Se suele dar más o menos 6 meses después de los primeros
garabatos. El niño se da cuenta de la coordinación óculo – manual. Los trazos
son más largos, hay mayor horizontabilidad, utiliza varios colores, desarrollan
la imaginación tanto visual como la motora, ya que aun no tienen claro como
deben sostener el útil, aunque a los 3 años ya ensayan lo que será la forma
correcta de llevarlo. En esta etapa, los padres empiezan a tener una gran
importancia. Es muy beneficioso para el bebé que los padres se involucren en los
logros que éste va realizando, le motiven y se tomen interés en sus dibujos,
pero siempre sin forzarles, ni a copiar dibujos, ni a sujetar el lápiz
correctamente … ya que esto puede afectar a la autoestima y la seguridad del
niño.
1.3.- Garabateo nominal: Esta etapa es de las más importantes en el
desarrollo del niño. El niño comienza a dar nombre a sus garabatos “esta es
mamá” o “este es el tato”, pero para nosotros, los padres, será un auténtico
dilema identificar a mamá entre un montón de “borrones” de colores.
Esta etapa suele dar comienzo a los 3 años y medio y es muy importante porque
el niño ha cambiado su pensamiento, puesto que nombra a sus dibujos y él los
identifica. El tiempo de dedicación al dibujo suele ser mayor, ejecuta formas
cerradas, generalmente circulares, a veces anuncia lo que va a dibujar, pero
luego es capaz de cambiarlo tres o cuatro veces…Aquí comienza la llamada “etapa
de los renacuajos” que no dejan de ser dibujos de figura humana representados
con un círculo (la cabeza) y 2 líneas verticales (las piernas). Es común en
niños de 4 – 5 años. Posteriormente el “renacuajo” tiende a ser más elaborado
añadiéndole brazos que le suelen salir a ambos lados de las piernas.
Los primeros esbozos de escritura como tal suelen darse alrededor de los 5 -6
años cuando ya el niño es capaz de coger el útil casi como se debe y empieza a
realizar pequeñas incursiones en la caligrafía. La escritura en estas edades
suele ser torpe, las líneas no son rectas, trazos temblorosos y rotos…
2.- Etapa caligráfica: Suele darse inicio cuando el pequeño alcanza los 10-12
años. Ahora el niño, puede dominar el objeto con el que va a escribir y consigue
que la escritura sea más regular y unida que en la etapa anterior. El niño ya no
imita la caligrafía escolar sino que empieza a personalizar la escritura dándole
proporciones, formas, presión.. distinta a la que aprendió anteriormente. Las
líneas son más rectas, la distancia entre líneas y entre palabras es
concordante, la presión es más neta. Así logramos un nivel de madurez y
equilibrio en el niño.
3.- Etapa postcaligráfica: Aparece después de los 13 años y es en la que se
dan auténticas transformaciones personales. A partir de ahora, la escritura se
despeja de adornos pasando a ser ésta más simplificada y personal.
En cada etapa, los grafólogos podemos detectar en los niños problemas (que no
enfermedades) que pueden tener que ver con la motricidad o la afectividad.
Distancia excesiva entre las letras y las líneas, desigualdades en la zona
media, variaciones notables de tamaño y presión, dimensión muy pequeña, cambios
de minúsculas a mayúsculas subrayados exagerados, correcciones, tachaduras,
retoques… son algunos de los signos más importantes de perturbación en la
escritura infantil.
El aumento de los ángulos en la forma del grafismo, los signos de agitación,
los finales de las letras prolongados hacia la derecha, son algunos de los
signos que denotan la agresividad o el enojo infantil.
Además de la labor consultiva, dentro de la grafología ,en especial la
infantil, nos encontramos con la grafoterapia. La Grafoterapia consiste en el
tratamiento de las dificultades del carácter a través de la escritura y el
método se basa en la reversibilidad del gesto. La mecánica es la siguiente: El
cerebro manda un mensaje a la mano para que ésta realice la escritura, si a su
vez, el niño manda un mensaje positivo al cerebro a través de la mano, éste lo
recibe igualmente. O con otras palabras, la repetición disciplina de un gesto
gráfico modifica la actitud mental del que lo recibe. De ahí la importancia que
los grafólogos otorgamos a la grafología infantil. Cuanto antes te des cuenta
del problema, antes llegarás a su solución.
Mediante la grafoterapia, los grafólogos podemos tratar trastornos tales
como: dislexias, disgrafías, lateralidad cruzada o indefinida, fracaso escolar,
timidez, inseguridad, angustia….
Por último, reivindicar la Grafología como ciencia (al menos auxiliar) que es
muy útil tanto en la labor pedagógica como en la psicológica y mediante ésta,
los papás podemos conocer un poco mejor a nuestros hijos.
Ana Peruga Fidalgo
Diplomada en Grafología y Grafoterapia