|

Hacer un curso de idiomas en el extranjero es la mejor forma de aprender y
perfeccionar un idioma porque se cuenta con la oportunidad de practicarlo
de forma natural y continuada, al tiempo que se conocen otras culturas.
Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para aprender una lengua
extranjera y vivir una aventura en otro país. Por eso existen cursos de
idiomas en el extranjero para todas las edades, desde los más pequeños de
la casa hasta los adultos y profesionales que lo utilizan en su trabajo de
forma habitual.
La familiarización con una lengua extranjera comienza generalmente durante
los primeros años de la vida escolar, por lo que es muy aconsejable que
los estudiantes se planteen cuanto antes hacer un curso de idiomas para
que dominen el idioma y así tener una gran ventaja en su vida escolar y para
que tomen contacto con otras culturas, con jóvenes de otras nacionalidades y
con la importancia de aprender y afianzar un idioma extranjero. Y para que
disfruten de un verano diferente, lleno de actividades, diversión y amigos.
Es importante tener en cuenta varias
cosas a la hora de plantear un curso de idiomas fuera de España,
sobre todo si los que van a viajar son jóvenes menores de edad.
-
Existe una gran variedad de organizaciones que gestionan
cursos de idiomas en el extranjero, por lo que es
importante que la empresa elegida sea de confianza, que tenga mucha
experiencia en la organización de los cursos, y que si es posible
sea una empresa presente en muchos países distintos para garantizar la
internacionalidad del curso, ya que parte del aprendizaje se basa en
la comunicación con estudiantes de su misma edad y de distintas partes
del mundo.
-
Se trata de compartir una experiencia inolvidable con estudiantes de
otras nacionalidades con los que el idioma común será el que se está
aprendiendo. Además de ayudarles a abrir su mente a otras culturas
y formas de ver la vida, harán amistades que durarán incluso
después de haber finalizado el curso de idiomas en el extranjero.
-
También es fundamental que la organización controle todos los
aspectos del curso, desde la selección de familias anfitrionas,
gestión de residencias y escuelas, profesores, material, viajes,
monitores, etc. etc. y que no se dependa de escuelas o proveedores
externos con los que el trato suele ser inaccesible.
-
Si además se trata de
estudiantes menores de edad y con
poca experiencia en el extranjero, es recomendable que viajen
acompañados por un monitor o supervisor que esté al cargo del
grupo de estudiantes y pueda ayudarles en caso de surgir algún
contratiempo como puede ser por ejemplo la pérdida de equipaje en el
aeropuerto. Este monitor dominará el idioma para hacer de intérprete
en caso de que sea necesario.
Las estancias en el extranjero tienen
dos partes fundamentales, el alojamiento y las clases.
-
Respecto al alojamiento, existen distintas formas de integrarse
en la vida del país visitado. La más común es en una familia
anfitriona que acoge a los estudiantes y con la que se tiene la
oportunidad de conocer desde dentro las costumbres y forma de vida de
la gente local. También es común elegir alojarse en una residencia de
estudiantes donde se disfruta de un ambiente más estudiantil e
internacional.
-
Respecto a las clases de idioma, es fundamental que se enfatice
en el aspecto comunicativo del lenguaje. Hablar, escribir, leer y
escuchar son las cuatro disciplinas que se tienen que cubrir para que
el estudiante adquiera la confianza suficiente para expresarse en
cualquier situación de la vida cotidiana que se le presente. En la
mayoría de los casos, los estudiantes son divididos en grupos
reducidos tras realizar una prueba que mide su nivel de idioma.
En cuanto a los destinos más populares
para estudiantes de todo el mundo destacan Reino Unido, Irlanda, Estados
Unidos, Canadá y Malta en el caso del inglés, aunque cada vez con más
frecuencia los estudiantes se atreven a viajar hasta Australia, Nueva
Zelanda y Ciudad del Cabo en Sudáfrica.
La Costa Azul y la siempre mítica
ciudad de Paris son los destinos preferidos para estudiar francés, igual
que Berlín y Munich lo son para el estudio del alemán. Por otro lado, el
chino y el japonés son idiomas cada vez más demandados para su estudio.
Si están pensando en realizar un viaje
lingüístico o enviar a sus hijos a que aprendan un idioma en el
extranjero, no olviden pedir toda la información necesaria respecto a
servicios adicionales que pueden ir incluidos en el precio o no, como
pueden ser los viajes, los traslados desde el aeropuerto de llegada
hasta el alojamiento escogido, la información de seguros de cancelación,
médicos y de viaje, así como la documentación necesaria para viajar al
país de destino o si es necesario adquirir un visado de estudiante.
Tengan en cuenta que cada organización,
y más aún en el caso de los jóvenes, tendrá unas normas de convivencia
para que la estancia sea lo más agradable posible para todos, como puede
ser horarios de llegada, prohibición de beber alcohol, de fumar en la
escuela etc. Y que deben ser respetados por todos.
Desde un par de semanas en verano
hasta cursos escolares y estancias de larga duración, un curso de
idiomas en el extranjero es la forma más divertida de preparar su futuro
y de ¡¡vivir una experiencia enriquecedora en todos los sentidos!
|