Al
terminar el curso, la mayoría de nosotros sentimos un gran alivio, por fin se
acabaron los horarios, los "siéntate a hacer los deberes", los
"corre que no llegamos"... Pero tenemos una mala noticia para
ti.
Si durante el verano no ayudamos a nuestros pequeños a que no olviden
todo lo aprendido durante el curso, la vuelta al colegio supondrá para ellos un
retroceso importante, y es posible que los primeros días del curso empiece las
clases bastante perdido.
Educadores y psicólogos se decantan por la lectura placentera como principal
tarea para los niños durante el verano. Salvo cuando hay algún déficit escolar
concreto y recomendaciones especiales por parte del profesorado, los niños de
hasta doce años trabajan cuando leen.
Según
diferentes estudios se ha comprobado que que las vacaciones de verano tienen un
impacto negativo en nuestros niños, ya que a estas edades aprenden mejor cuando
se realiza una instrucción continuada. Lo cierto es que con los calores y los
viajes, a todos nos parece que lo más fácil es "pasar" un poco de
estas responsabilidades, [¡que bastante nos hemos tenido que batallar para que
se pusieran a estudiar durante el curso!].
Además también
se ha analizado a qué materias afecta más este periodo, comprobándose que
las
áreas donde los niños muestran una mayor pérdida son el cálculo y la
ortografía. Sin embargo, en verano sí que suelen experimentar casi
todos un avance en la lectura comprensiva, y eso debe ser porque pese a que
estamos en vacaciones, lo de leer lo fomentamos más, [aunque sea solo por
tenerles un rato ocupados]. En cambio lo de ponerle a hacer sumas y restas, casi
nos parece un castigo para él y para nosotros.
Sin embargo, a
la vista de estos resultados, parece imprescindible realizar un pequeño
esfuerzo y dedicar cada día un ratito, a facilitarles a nuestros pequeños la
vuelta al colegio. Es posible que sus profesores os hayan recomendado
algunas tareas de refuerzo para el verano. Si no es así, para que no se le
olvide todo, intentar comprarle un libro de esos en los que el niño puede
repasar todo lo aprendido en el curso. Ponerle todos los días como tarea el
hacer una o dos páginas de estos libros es el mejor antídoto para que con lo
calores y los juegos no olvide los progresos que tanto le costaron adquirir.
A continuación
os damos una serie de pautas, para organizar los deberes de verano y poder sacar
el máximo provecho a los mismos.
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Planifica
bien su tarea: Durante el verano es bastante más complicado organizar
el tiempo, porque hay viajes, imprevistos, relajación de horarios...
Teniendo esto en cuenta y siendo realista, elabora un calendario
distribuyendo por días reales qué materias deberán realizar cada día.
Escríbelo y que ellos puedan consultarlo. Procura que no sea demasiado
estricto, por todo lo que te comentábamos antes es muy probable que
tengamos que cambiar algunas fechas.
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Fija objetivos:
Es mejor poco y bueno que mucho y malo. Aprovecha para reforzar las tablas,
la ortografía, sumas, restas, ...
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Fija un horario para
realizar los deberes: en función de la edad, déjales que
sean ellos los que elijan la hora, si no funciona siempre se podrá cambiar,
pero preocúpate de que se cumpla. Nosotros te recomendamos que se hagan
después de desayunar que suele ser un tiempo muerto, en el que además están
descansados con lo cual aprovecharan mejor el tiempo. Al realizarlos a
primera hora, para los niños sientan que el resto del día es libre
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Elige un
lugar para hacer los deberes: como siempre te recordamos que no tengan
distracciones y que dispongan de todo el material necesario. Tendrás que
encargarte (o encargarle) que este lugar permanezca ordenado.
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Siéntate
con ellos y revisa lo que hacen: es muy importante que ellos te vean
disponible para resolver sus dudas e interesado en sus deberes, eso te hará
estar más cercano a tus hijos en estos momentos "de batalla contra los
terribles dragones de las sumas y las restas". Recuerda: no es cuestión
de hacerles los deberes, si no de estar ahí para animarles y controlarles
un poco.
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Leed
juntos: acércate con ellos a la biblioteca y que elija un libro para
leer contigo. Te recordamos que la lectura ayuda a superarse en todas las
materias, más aún, es la clave del aprendizaje de toda la vida. Si no te
pones a su lado a leer todo el tiempo, por lo menos hazle preguntas sobre lo
que lee, que te lo resuma y explique, que eso también es una magnífica
forma de reforzar la memoria y la capacidad de expresión.
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Descanso para todos:
"Si la familia se va quince días de vacaciones es mejor olvidarse ese
tiempo de los deberes", asegura Antonia Correchano, profesora en un
centro escolar. Los que sí deben llevarse tarea son los padres. "Hay que
propiciar momentos de encuentro distendido con nuestros hijos", dice la
psicóloga familiar Arantza Belastegui. "Los niños tienen hoy muchos
bienes materiales pero poca dedicación por parte de sus padres".