CON
BUEN AMBIENTE
UN
MUNDO QUE ENFERMA MÁS A LOS HIJOS
UNA
CASA EN LA QUE EL AIRE ES SALUD.
Por
tu salud: mantén a tu hijo sano, porque cuando un niño se pone malo, es
complicado hacerle entrar en razones. Así podría decir cualquier campaña en pro
de que extrememos hoy en día algunos cuidados que muchos padres pasan por alto.
Y es que el mundo en el que nacen nuestros pequeños
no es el mismo que el que tuvimos nosotros: este está francamente peor.
Tiene un sol más agresivo y un aire más contaminado, un par de razones que, más
allá de todo ecologismo, debería llevarnos a una conclusión lógica: nuestros
hijos necesitan algunos cuidados y protecciones que nosotros nunca tuvimos.
O, dicho al revés: como padres responsables, debemos
abrir los ojos y estar bien atentos, porque hoy no basta con repetir los
cuidados que nos daban nuestros padres. O nos preocupamos por los nuevos tipos
de cuidados, o en vez de prevenir, nos tocará curar. Un solo dato: hoy en Madrid
seis de cada diez personas tienen problemas de alergia cuando antes la cosa era
de uno entre cien. El aire es distinto, así que habrá que prepararse para él de
forma distinta.
SÍNTOMAS: VERLOS PERO ANTES
EVITARLOS
Los efectos de este ambiente sobre un cuerpo en
formación pueden ser tremendos si no estamos bien atentos. Así que, desde el
primer momento, debes acostumbrarte a pasearte por el cuarto del niño, aunque
sea solo para quedarte unos minutos estudiando su respiración.
Es en la noche cuando mejor podremos percatarnos de
si nuestros hijo anda ya en la senda de los muchos niños que empiezan a
incubar unas complicaciones que pueden terminar en serios problemas
respiratorios. Vigila si ronca, si segrega mucha saliva, o si le da por tener la
boca abierta mientras sueña.
Si detectas este tipo de síntomas intensifica la
vigilancia y coméntalo con el pediatra, pero recuerda: no todo se reduce a la
noche. Si encuentras que tu hijo se queda resfriado con demasiada frecuencia,
plantéaselo al médico porque quizás sea conveniente ir más allá del tratamiento
convencional.
Aunque hablar de peligros y niños es algo que nos
horrorice, las consecuencias para los niños que van acumulando problemas
hasta desarrollar una obstrucción nasal crónica nos obligan a ponernos
cautelosos. No solo hablamos de complicaciones, de molestias o del fastidio
que nos crea el niño cada vez que se encuentra un poco pachucho.
Se trata de la calidad con la que un cuerpo que está
creciendo se puede oxigenar, y ahí, si el aire no llega de forma fluida al
cerebro, es probable que nuestro pequeño tenga el día de mañana retrasos en el
aprendizaje y cansancios frecuentes.
Por eso os invitamos a poner todos los medios que
mantengan lo más lejos posible este tipo de situaciones.
En
otros artículos ya hemos tratado lo útil que pueden ser determinados
humidificadores para aquellos niños que padecen alergia, pero es que ya la
técnica (y las nuevas necesidades) nos está proporcionando potentes aparatos que
previenen las dolencias.
En las tiendas especializadas los podréis encontrar.
Nosotros por nuestra parte hemos comprobado y recomendamos el humidificador
Hu-Oso
Artrom por las prestaciones que ofrece su
sistema: mediante un complejo sistema que recurre a la nanotecnología (una
técnica que trabaja con la unidad mínima que existe actualmente, algo así como
la millonésima parte de un milímetro) el aparato cuida de la calidad del aire
estabilizando la humedad sin alterar para ello la temperatura.
Además, funciona como ionizador, lo que significa
que nos llena la estancia de esos iones negativos propios de climas de montaña y
playa y que tanto relajan. Si os interesa probarlo, lo encontrareis
SACRIFICIOS SI ES NECESARIO
Aunque suene doloroso, los problemas respiratorios
también pueden venir por “los mejores amigos del hombre”. Los animales peludos
(los verdad y los peluches) pueden propiciar este tipo de problemas por lo que,
si además alguno de los padres sufrimos de alergia, conviene reducir los riesgos
y no exponer este tipo de mascotas a nuestro bebé.
Si observas complicaciones respiratorias o pretendes
llevar al mínimo los riesgos de que aparezcan, también es buena idea
plantearse si nuestra decoración, además de estética, es saludable. Lo decimos
por esas encantadoras alfombras que tanto lucen pero también, que tanto polvo y
partículas almacenan. Ellas y las cortinas merecen un nuevo examen si la
situación nos mueve a ello.
Otra fuente de problemas nos viene por lo mal que
están instaladas en algunas casas los radiadores, provocando notables
cambios de temperatura entre una estancia y otra. Eso hace que la humedad y la
condensación de las habitaciones cambie y no acaba de beneficiar la respiración
de nuestro hijo, así que ayúdate de calefactores eléctricos si es preciso para
intentar crear una atmósfera más estable.
Toma nota de este punto especialmente en lo relativo al
cuarto de baño, donde nuestro hijo suele salir mojado y desnudo, las dos causas
que más agravan el encuentro con una corriente de aire.
Estabilidad y renovación en la atmósfera pero también en
la ropa de cama de nuestro pequeño: conviene que la prenda sea sintética.
Muchas veces los tratamientos y las precauciones parecen no llevarnos a ninguna
mejora y es precisamente por este aspecto, por herrar a la hora de elegir la
ropa de cama o porque embutimos a nuestro hijo en edredones y cojines de pluma
(también desaconsejadísimos).
Y puestos a preocuparnos por los pulmones de nuestros
hijos y a sacrificarnos por ellos, papás fumadores, ya sabéis cuál es el punto
que viene ahora: el tabaco, malo para quien fuma pero malo también para
todos los que viven en la casa de quien fuma.
De poco sirven las recomendaciones, los consejos, los
esfuerzos y los sacrificios. No os daremos más sermones. Solo recordar que
muchos padres han hecho grandes sacrificios por sus hijos, sacrificios del
calibre de dejar de fumar. Es posible y tu puedes ser el siguiente en
comprobarlo, a poco que te empeñes en ello. Desde aquí, nuestro apoyo y
solidaridad.
El que hasta este instante no hayas tenido un motivo
suficiente que te empuje a dejarlo no es argumento: ahora tienes uno, quizás no
es muy grande, pero no deja de revolver por la casa y te quiere de tal manera
que estaría dispuesto a cualquier sacrificio por ti. Pocos argumentos tan
valiosos. Valorarlo.