Cuando el bebé tiene una edad inferior a 5 meses es el momento más difícil de jugar con él, pero el más atractivo, ya que
es una constante improvisación por parte de ambos, es como un acto reflejo.
El bebé ante un estimulo manifiesta su agrado o rechazo con una respuesta inmediata; si nosotros le hacemos muecas con la cara a una distancia de 30 a 50 centímetros, observaremos con gran asombro que casi nos repite la imagen;
algo muy divertido es ponernos frente por frente con él, que fije la mirada en nosotros y sacar reiteradamente la lengua, a los pocos minutos observaremos como él organiza su boca y termina dándonos la misma respuesta, los juegos con el bebé siempre terminan siendo pedagógicos, ya que tanto el bebé como nosotros jugando aprende a comunicarse.
Un juego altamente pedagógico y muy gratificante es LA ESTIMULACIÓN DE LOS
SENTIDOS:
1º.- Vista
El primer juego y el más importante es enseñarle a que fije mirada al final del primer mes de vida; nos ponemos como a 30 o 50 centímetros de su cara, le estimulamos para que nos mire, y en un momento determinado observaremos como fija sus pupilas en nuestras pupilas, ese es un momento breve y aprovecharemos para mover nuestra cabeza de derecha a izquierda, y comprobaremos que el bebé nos puede seguir con su pupila en la medida de la maduración de sus ojos.
Este simple juego le ha puesto en contacto con el mundo exterior, inicia el juego de querer y ser querido (apartándolo de un posible autismo).
2º.- Oído
Si estimulamos al niño con un sonajero girara la cabeza en la dirección de éste, pero si hay algo que puede ser lo que más le gusta a un bebé es hablarle dulcemente acariciándolo y echarle piropos, algo así como acariciarle llamándolo guapo. Con este simple y gratificante juego
el bebé va memorizando las voces que luego irá reconociendo.
3º.- Olfato
Podemos jugar con el niño a proporcionarle distintos olores, bien a través de las flores, o bien de algodones empapados en distintas colonias, pero él enseguida reconoce el olor de su madre, de su padre y de las personas más cercanas, en este momento el bebé tiene una capacidad olfativa que posteriormente se irá perdiendo.
4º.- Gusto
Como es muy pequeñito no hay nada que le guste más que la leche de su madre.
5º.- Tacto
Al bebé le encanta que lo acaricien y lo podemos estimular haciendo que sus manitas contacten con la piel de su cara, o bien con la nuestra a la vez que le decimos palabras gratificantes.
Afectuosamente,
Olga Fadón.