Web SomosPadres.com    
   
CANALES
Educación
Juegos y Cuentos
Especiales y Entrevistas
Salud
Alergias: Medidas de polen
Decoración
La cocina
Viajar con niños
Galería
Embarazo
Fertilidad
Adopción
El rincón del Bebé
Gemelos, Trillizos, ...
Horóscopo
Test de Autoayuda
Comparativa de precios
Canguros, niñeras
EN OTRAS SECCIONES ...

Administración
Administración

Centro de Apoyo al Menor. Ayto de Madrid
Congreso de los Diputados
Defensor del pueblo europeo
Centro Estatal de Documentación e Información de Servicios Sociales
Presidencia del Gobierno
LOGIN
Usuario
Clave de acceso

Date de alta
SERVICIOS

El Tiempo
Farmacias de guardia
Titulares Prensa
Callejero
Denuncia la pornografía infantil
EFEMÉRIDES
Tal día como hoy...
En 1888. Botadura del submarino "Peral", inventado por el marino español Isaac Peral.
AGENDA
Títeres (Barcelona)
Al ritmo de la Naturaleza
Septiembre 2008
  1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
 
FORO LIBRE
Buscar en el Foro
 
Índice
Últimos mensajes
Sobreproteccion en adolescentes - 2008-09-07 22:27Sobreproteccion en adolescentes
LOGOPEDA - 2008-09-01 22:57LOGOPEDA
no se como tratar a mi hijo de 4 años - 2008-08-29 17:48no se como tratar a mi hijo de 4 años
MISTY - 2008-08-28 14:43MISTY
kumon - 2008-08-22 13:05kumon
COMUNIDAD
Inscríbete
Foro
Usuario
Respuestas de profesionales
Cartas de los lectores
Día a día

Un buen hijo también desobedece. ¿O no?


Antes que nada, explicación. ¿Qué significa éste título? ¿No estamos entre padres, entre los nuestros? ¿Cómo que el buen hijo también desobedece? ¿Qué es esta traición?

Pues esta traición es un intento de tranquilizar a los que se frustran siempre que su hijo hace cosas distintas de las que nos gustaría. Somos Padres, tenemos que educar, tenemos que encauzar a nuestro hijo por el buen camino de la vida. Pero, por mucho que lo intentemos, a ese camino no obedeciendo.

Hace unos meses, la televisión emitía un anuncio muy claro al respecto. En él se veía al hijo, cómo iba creciendo. Primero era un pequeñín que se ponía a saltar sobre el sofá, y una voz le gritaba “¡No hagas eso!”. Él obedecía. Luego, ya con unos diez años, esta viendo la tele, y la misma voz le dice “¡Vete a hacer los deberes!”. Y él, automáticamente, obedece. Más tarde, es adolescente, está en el mismo salón, pone su música a todo volumen, y, como es lógico, la misma voz vuelve a gritarle: “¡Baja la voz!”. Él, que es muy obediente como se puede ver, lo baja sin más.

En la siguiente imagen, se ve al mismo chico, a la entrada de una discoteca, y un amigo le da una pastilla de droga y una pregunta: “¿Qué se dice?”. Y él, con obediencia y educación, responde. “Gracias”.

A veces echamos de menos los tiempos de nuestros padres. ¿Cuántas veces no hemos pensado eso de que “esto, cuando yo era niño, no pasaba”? Y es que, en aquellos tiempos, lo que decía un padre iba a misa, se acataba sin más. Pero los tiempos han cambiado. En muchas cosas a peor, pero en otras, no tanto.

Los que tengan en la vida como objetivo encontrar el botón que haga que su hijo obedezca, se equivocan. Están destinados a la frustración. Nuestra misión no es hacerle más obediente, si no más responsable con su vida y con la de los demás. Y a veces, para ello, hay que saltarse las normas. Hay que, con buen fondo, buscar caminos propios. Hay que pensar por uno mismo. Porque “el buen camino de la vida” es una senda con muchos recorridos, y no siempre nos los sabemos todos.

Hace unos meses, en el Panel de Expertos vimos un caso. El padre le había dicho a la niña que fuera inmediatamente a casa después del recreo, y como la niña se retrasó unos minutos, lo que tuvo nada más llegar fue una riña. Por portarse mal.

Luego resultó que aquella hija había llegado un poco más tarde porque por el camino se había encontrado un pajarillo muerto. Se lo quedó mirando. Le empujó con un palo, y como vio que no volaba, se puso muy triste. Cuando llegó a casa, encontró ese enfado por desobediente.

Los niños son maravillosos. Dan una guerra y unos problemas que sólo se le pueden perdonar a un menor de edad. Nos llevan una y mil veces por la calle de la amargura. Pero tienen una mirada muy interesante: están descubriendo el mundo, y a veces, en ese descubrir, se paran, hacen una pregunta o te dicen una cosa que te descoloca... pero que a veces, hasta te puede enseñar algo de la vida. Conviene oírles. Conviene que cuando no hagan lo que les dijimos, nos paremos a pensar primero por qué. Qué le llevo a ello.

Una vez, siendo niños, seguro que alguien os contó esa fábula en la que unos modistas muy famosos y reconocidos deben hacerle un traje al rey, que ellos, tan subiditos y reputados, le entregan un traje “invisible” que sólo pueden ver los listos, y que al final el rey convoca al pueblo entero para que le vean así vestido. Y todos vemos al rey. Y todos nos callamos, porque decir que no ves el traje es reconocerte estúpido según las convenciones sociales. Y sólo un niño levanta en dedo y dice: “¡pero si está desnudo!” Y todos despertamos del hechizo gracias al niño.

A veces pienso, que aquella no era una fácula escrita para niños.

Andrés Suárez. Psicólogo

Más información

Google

Web SomosPadres.com


Versión Imprimible  Versión Imprimible    Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo
  Malo   Regular   Bueno   Muy Bueno   Excelente
Comentarios de los lectores
Si quieres añadir algún comentario al artículo, por favor regístrate

Convertirnos en su Página de Inicio