Lo
más importante cuando vas a establecer contacto con tu bebé es que estés consciente
de cuánto amor le vas a transmitir en ese momento.
A
través del contacto piel a piel, se establece una conexión inigualable y
contundente. Tu hijo podrá experimentar cuan importante es para ti y además
estarás estimulando el desarrollo de su estima, implicando eso el desarrollo de
un ser seguro de si mismo y capaz de hacer de su vida lo que el desee.
Otros
beneficios del masaje:
estarás estimulando su sistema nervioso, su cerebro, órgano director de todas
sus potencialidades. Estimularás su sistema inmunológico, su desarrollo
psicomotor y de lenguaje, ayudarás a su crecimiento y a su autoconocimiento. Estarás
proporcionando a tu bebé un desarrollo integral: lenguaje, movimiento, percepción,
visión, equilibrio, audición, estabilidad
emocional y le facilitas la comunicación.
Incrementa
su atención y curiosidad, proporcionándole una visión más amplia del mundo
que le rodea.
Lo
ayuda a relajarse (para un mejor dormir), lo excita o lo calma según sea el
momento en que se le dé el masaje.
Mejora
su circulación y su digestión. Le ayuda a crear conciencia de su propio
cuerpo.
Le
brinda placer y seguridad.
¿QUÉ
HACER?
Ante todo, proporciónale un ambiente familiar, tranquilo, acogedor y
provisto de todos los estímulos externos naturales.
La
mejor hora será luego del baño.
Es un momento donde el bebé ya está relajado y además fresco. El bebé debe
estar dispuesto, es decir, tranquilo, sin hambre y sin sueño.
No debe estar recién alimentado. En un sitio donde no hayan
corrientes de aire, ya que permanecerá por unos 20 minutos desnudo mientras
recibe el masaje. Utiliza crema lubricante especial para niños. El
pediatra te puede recomendar cual le conviene más. Existen con olores o sin
olores. Sería recomendable alguna sin olor para que durante ese rato el bebé
no se sienta afectado por el aroma. Los bebés pequeñitos estornudan ante
olores fuertes, aunque sean especiales para niños.
Importante
el ambiente. Debes
convertirlo en todo un ritual. Puedes colocar
música antiestrés o instrumental. Lo ideal es que sea música que
invite a la armonía.
Coloca
al bebé sobre una colchoneta que tenga una toalla limpia y seca. Inicia el
masaje al bebé según su ánimo. Si está de buen humor inicia el masaje
boca arriba y mientras le masajeas míralo, háblale, nómbrale las partes que
vas masajeando para estimular su auto-conocimiento. Coloca la crema sobre tus
manos, para que así no le incomode la temperatura de la crema. Luego espárcela
sobre cada uno de sus miembros, empezando por los superiores. Hombros, brazos,
manos, dedos. Suavemente pero haciéndole sentir tu contacto.
Cuando
coloques crema en la parte abdominal realiza
el masaje desde el centro hacia los extremos del cuerpo con suavidad (siempre
debe hacerse desde el centro hacia los extremos ya que en esta forma ocurre el
desarrollo neurológico del bebé). Masajear esta zona, ayudará al
fortalecimiento de los músculos abdominales y adecuado funcionamiento
intestinal, mejora la digestión, a sacar los gases (importante que el bebé no
haya recién comido para realizar masaje en esta zona).
Luego
ve bajando por las piernas, tómalas y apriétalas suavemente aplicando un poco
de presión como si estuvieras exprimiendo, en dirección a los pies y al llegar a los deditos puedes realizar cuidadosos
estiramientos (igual debes hacerlo en los dedos de las manos). En los miembros
de los brazos puedes masajear de igual forma como se masajean las
piernitas.
Tu
sentido común y amor por tu hijo te
guiarán a aplicar la presión exacta. Luego aplica el masaje por la espalda
igual que en la zona del abdomen: desde el centro hacia fuera. La forma de dar
el masaje puede ser como si estuvieras acariciándolo, pero la diferencia es que
en ese momento lo harás con crema y con cierta presión.
CARICIAS.
- Con
las yemas de tus dedos delinea cariñosamente las cejas de tu bebé, desde
el centro hacia los extremos. Esto ayuda a calmarlo y a dormirlo.
-
Coloca
tus dedos pulgar e índice a cada lado de la nariz, deslícelos muy
suavemente hacia arriba y hacia abajo hasta llegar a la comisura de la boca.
LA
FRECUENCIA... durante
los primeros meses, importante a diario, luego ínter diario y más grandecitos
(luego del año) cuando el bebé se sienta en disposición a recibirlo.
Y
ahora en líneas generales, que es la Sobre-estimulación
Recién
nacido, un bebé de por si tiende a estar sobre-estimulado y es supremamente
sensible a cualquier estímulo. Reacciona con nerviosismo ante ruidos fuertes,
gritos, cambios bruscos de movimiento, ausencia de la madre, etc. Es muy
importante no protegerlo excesivamente de esos estímulos naturales, pues debe
afrontar el proceso normal de adaptación al medio.
Ahora bien, hay que tener en
cuenta que si se le proporciona demasiados estímulos dirigidos a la vez, se
estará sobre-estimulando y con seguridad el
trabajo no será efectivo.
Generalmente,
cuando un pequeñito llora mucho y no se encuentra la forma de calmarlo, lo más
probable es que esté sobre-estimulado. Se
le debe proporcionar solamente un estímulo a la vez.
- Si
se le está alimentando, intentar que
no se distraiga con otros estímulos.
- Si
se le coloca música, dejarlo sólo en su sillita o en su cunita para que
aproveche el estimulo.
- En
la medida que va madurando (como a los 3 meses) se le puede dar más estímulos
a la vez.
¿Qué
debe hacer Mamá, si está sobre-estimulado?
Seguramente
ya sabe distinguir el llanto de su hijo que le dice que tiene sueño, dolor, hambre, cansancio, etc..y también por
sobre-estimulación, pues ya ha comido, está recién cambiado, no tiene dolor
ni sueño y, sin embargo, continúa llorando incansablemente. Entonces:
- Debe
cargarlo, apretarlo suavemente hacia su pecho. Sentirá seguridad escuchando
los latidos de su corazón y sus caricias.
- Llevarlo
a su cuarto o a un lugar tranquilo y quedarse con él un rato hasta que se
haya calmado.
- No
intente ponerle música, de mostrarle su osito proferido, ni de pasarlo de
brazo en brazo, porque de esta forma aumenta su estimulación. LO MEJOR es
suspender en ese momento los estímulos.
Sabiendo
del gran disfrute para tu bebé y para ti me despido con un caluroso abrazo!!!
Suerte.
Lysbeth
Casanova Psicóloga y Editora