Web SomosPadres.com    
   
CANALES
Educación
Juegos y Cuentos
Especiales y Entrevistas
Salud
Alergias: Medidas de polen
Decoración
La cocina
Viajar con niños
Galería
Embarazo
Fertilidad
Adopción
El rincón del Bebé
Gemelos, Trillizos, ...
Horóscopo
Test de Autoayuda
Comparativa de precios
Canguros, niñeras
EN OTRAS SECCIONES ...

Acceso restringido
Acceso restringido

LOGIN
Usuario
Clave de acceso

Date de alta
SERVICIOS

El Tiempo
Farmacias de guardia
Titulares Prensa
Callejero
Denuncia la pornografía infantil
EFEMÉRIDES
Tal día como hoy...
En 1643. Luis XIV es aclamado rey de Francia a los 4 años de edad
AGENDA
Títeres (Barcelona)
Diario de una pulga: el concierto familiar más divertido
Al ritmo de la Naturaleza
Mayo 2008
  1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
FORO LIBRE
Buscar en el Foro
 
Índice
Últimos mensajes
¿Hay actividades infantiles en Barcelona fuera de los tentáculos de la Generalitat? - 2008-05-05 23:13¿Hay actividades infantiles en Barcelona fuera de los tentáculos de la Generalitat?
niña quiere ser niño - 2008-05-04 07:56niña quiere ser niño
VALORIZACION COLEGIOS SANT MARTI (BARCELONA) - 2008-05-02 15:46VALORIZACION COLEGIOS SANT MARTI (BARCELONA)
¿Alguien sabe lo que pueden costar colegios concertados o privados en BCN? - 2008-05-01 04:01¿Alguien sabe lo que pueden costar colegios concertados o privados en BCN?
libros de teatro para niños y jóvenes - 2008-04-29 21:48libros de teatro para niños y jóvenes
COMUNIDAD
Inscríbete
Foro
Usuario
Respuestas de profesionales
Cartas de los lectores
Día a día

Niño salvaje: ¿Cómo seriamos si no nos hubiera criado nadie?


Medio mundo ha vuelto sus ojos a un rincón a Oyadaw, un pequeño rincón de la selva camboyano. Allí está una pequeña niña que pasó abandonada en la selva varios años. Está ella, y su historia, que nos mira directamente a los ojos y nos pregunta; ¿cómo seríamos si no nos hubiera criado nadie?

Porque aquí llegamos y de repente alguien nos alimenta, nos pone unas telas y no otras, nos dice que el sol se marcha pero luego vuelve porque los planteas giran, nos enseña que dos más dos son cuatro, y que las mareas suben y bajan por la presión de las lunas. Pero, ¿cómo seríamos si nadie nos hubiera enseñado?

A lo mejor estoy loco, pero,¿no te has fijado que cuando le pones un animal a un niño, enseguida se lo lleva a los brazos, le susurra, le cuida, y le toma como un amigo? ¿No te parece sospechoso que se pasen la vida fascinados por cuentos en los que, esos simpáticos seres que endulzan nuestros platos se convierten en personajes que les dicen cómo es la vida, qué es lo que está bien y qué está mal?

Tengo una sospecha. Quizás te parezca extraño, pero creo que nuestros hijos son unos animales (no se los tuyos, pero te aseguro que los míos me dan motivos para pensarlo).
¿Has tenido una mascota? Al principio coges al animal, lo cuidas, le vas enseñando, dando premios cuando hace las cosas bien, explicándole a su nivel cuando lo hace mal... ¡exactamente igual que con los cachorros de nuestra sangre, nuestros hijos!.

Estas ideas extrañas me han venido desde que me puse a investigar cómo viven niños y animales solos. A lo Mogli. Porque aquello del Libro de la Selva es algo que se ha dado mucho en la historia. Niños que se pierden en un paseo en el bosque y los animales, en lugar de zampárselo, cogen y le educan como un cachorro más. ¿Por qué? ¿Por qué lo acogen como uno de los suyos? ¿Cómo lo hace un bebé para entenderse con un lobo?

UN ÁNGEL AL QUE SALVÓ UN PERRO

Por que ha pasado. Sin ir más lejos, hace un par de meses, un bebé al que llamaron "Ángel" y que tenía dos semanas de vida. Su madre lo abandona en un bosque, en Sudáfrica. Un perro callejero se lo encuentra y se lo lleva a la ciudad, donde le pone al lado de otros cachorros suyos y le cuida hasta que alguien lo encuentra. ¿Qué instinto, que extraño sentimiento hizo a ese perro acoger a un niño humano y cuidarlo?

El año pasado en Siberia, se supo el caso de Andrei Tolstyk, un niño al que se encontró con siete años. A los pocos meses de nacer se había quedado abandonado: su madre dejó la casa cuando Andrei tenía tres meses. Su padre, alcohólico e inválido, también se va de ese hogar aislado de un pueblo muy aislado. En la casa solo quedaron dos seres: el niño y el perro guardián, que se las fue ingeniando para ayudar al cachorro humano a crecer y alimentarse, hasta que un día, ya con siete años, alguien le encuentra, comportándose como un perro: no sabía hablar, andaba a gatas, era hosco con la gente, olfateaba la comida para reconocerla.

La historia de Andrei por lo menos parece que va bien. Se lo llevaron a un orfanato, donde tuvieron que hablarle por gestos. Según cuentan, a las dos semanas ya consiguieron que andase solo con sus pies, jugara a la pelota, y usara la cuchara. Dicen que tiene una amiguita con la que habla en señas.

Ángel y Andrei son lo que se llama como "niños salvajes". Desde antiguo han atraído muchísimos estudios. Los científicos les han cogido para ver si podían descubrir en ellos eso que se llama "la naturaleza humana". Y tiene su lógica.

¿POR QUÉ SOMOS COMO SOMOS?

Desde que nacemos otros nos cuidan, nos enseñan, y sobre todo, van haciendo que crezcamos de una manera muy concreta, adaptada al tiempo y al país que nos toca vivir.

Cuando venimos al mundo no somos españoles, o peruanos. Nuestra voz está capacitada para acabar hablando cualquier idioma, nuestros pies, para andar por el suelo duro, nuestras manos, podrían terminar desollando un animal para comer. ¿Qué sería de nosotros? ¿Qué sería de nosotros si nadie nos hubiera amamantado, enseñado a hablar, explicado que después del invierno vendrá la primavera?

En 1211 la duda le picó tanto al emperador germano Federico II, que hizo lo que para otros científicos curiosos pero con un poco de humanidad ha sido un experimento prohibido: cogió y aisló nada más nacer a docenas de niños. El emperador creía que así se podría ver lo que sale de forma espontánea de un niño, algo así como "el lenguaje de Dios".

El problema para esos niños y para otros niños salvajes es que el cerebro está en los primeros años muy preparado para aprender cosas como hablar... pero si llegan a los diez años y no se les ha enseñado, el cerebro se va cerrando y luego puede ser casi imposible. Los niños de Federico II no aprendieron a hablar y acabaron muriendo todos en su infancia.

Eso de que con el tiempo tengan más difícil el volver a convertirse en "gente normal" plantea muchos problemas. Se puede dar el caso de que al niño, por norma legal, se le descubra y se le intente enseñar en un orfanato, pero que sea tan tarde y tan doloroso para él, que prefiera volver a su vida como niño animal.

¿ES MEJOR LLEVARSE A MOGLI AL PUEBLO?

Más o menos ese es el argumento con el que Kevin Lewis, un dramaturgo británico, hizo hace unos años hizo una obra para niños llamada "Marcos", basada en el caso de Marcos Rodríguez Pantoja, un niño que se encontró en España en 1965 tras doce años de vida salvaje. En la obra de Lewis Marcos, tras un duro proceso de adaptación, termina siendo camarero, pero vive triste recordando su antigua vida, cuando criaba una manada de ovejas en lo alto de las montañas, y tenía por amigos a un grupo de lobos y pájaros.

Ficciones aparte, la historia de Marcos es cierta, y la recogió Janeri Maria en "L'Infant selvàtic de Sierra Morena". Marcos Pantoja fue vendido a los siete años a un pastor, algo que podía pasar entonces. El pastor, que era muy mayor, vivía en una zona recóndita de Sierra Morena, y un buen día murió, dejando solos al ganado y a ese pequeño de siete años llamado Marcos. El pequeño, continuó viviendo en una choza y una cueva. El día que la guardia civil le rescató de esa vida, apenas sabía un puñado de palabras y caminaba descalzo. Dicen que cuanto adquirió más vocabulario, le dio por repetir: "Yo, con mucho gusto, volvería".

Y es que a veces entre los animales un niño encuentra el cariño que los demás no le supieron dar. Y si que se lo pregunten al chileno Axel Rivas, cuyo caso se conoció en el 2001. Axel huyó primero de una casa donde sus padres le maltrataban, y luego de un centro de menores donde tampoco estaba bien.

Al final acabó durmiendo cerca de un puerto, junto a una "banda" formada por quince animales callejeros. Para crecer llegó a alimentarse con la leche de una perra embarazada. Un día la policía fue a cogerle, y él intentó escaparse tirándose al mar. Cuando le volvieron a llevar al centro de menores, decía que "los perros son mi familia, por favor, dejarme volver con ellos".

¿CUÁNTA DISTANCIA, ENTRE EL NIÑO Y EL ANIMAL?

Leopardos, monos, perros, y chimpancés. De todos hay casos en los que cuidaron a niños y bebés. Incluso de unas gemelas que fueron acogidas por una manada de lobos, hay un caso en la India, donde luego más arde un misionero se las vio bien difíciles para "civilizar" a aquellas niñas.

Los niños salvajes crecen imitando, como nuestros hijos, lo que ven en su entorno, los sonidos y las formas. Se dice que los niños nacen con la capacidad de hablar cualquier idioma, que su voz está preparada para repetir sonidos árabes o chinos, si se le enseña. Parece que en el catálogo también pueden entrar, en los primeros años, sonidos de otras especies.

Incluso de varias, pues, según los estudios, cuando el niño no tiene ni una manada que le acoja, lo que aprende son los sonidos que va oyendo de los pájaros.

Y esto nos lleva a un interrogante bien serio. A principios de siglo se "cazó" literalmente a una mujer que vivía desnuda en los pirineos, asaltando el ganado. Era llamada "la loca de los Pirineos". Y la trataron más como un animal, que como una persona.

"El ser humano es criado por otros humanos. Si no fuera criado por humanos, ¿sería completamente humano?", se interroga James Law, profesor de ciencias del lenguaje y la comunicación. Durante otras épocas, a los niños salvajes se les consideraba animales, o quizás no animales, pero desde luego, no eran vistos como personas.

¿Cuanta distancia hay entre un niño criado entre chimpancés y que se comporta como un chimpancé, y un chimpancé de verdad? Quizás la respuesta a todo esté en una frase del Libro de la Selva.

Una frase en la que un niño y un animal se dicen: "Tu y yo somos de la misma sangre"

Más información

Google

Web SomosPadres.com


Versión Imprimible  Versión Imprimible    Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo
  Malo   Regular   Bueno   Muy Bueno   Excelente
Comentarios de los lectores
Si quieres añadir algún comentario al artículo, por favor regístrate

Convertirnos en su Página de Inicio