Web SomosPadres.com    
   
CANALES
Educación
Juegos y Cuentos
Especiales y Entrevistas
Salud
Alergias: Medidas de polen
Decoración
La cocina
Viajar con niños
Galería
Embarazo
Fertilidad
Adopción
El rincón del Bebé
Gemelos, Trillizos, ...
Horóscopo
Test de Autoayuda
Comparativa de precios
Canguros, niñeras
EN OTRAS SECCIONES ...

La cocina de los niños
La cocina de los niños

Codornices con cerezas sobre canapés
Cornetos de tortillas con pavo y verduras crudas
Crujiente de endibias y cordero confitado a la naranja
Cuadros de sueño
Ensalada de melón y aguacate
LOGIN
Usuario
Clave de acceso

Date de alta
SERVICIOS

El Tiempo
Farmacias de guardia
Titulares Prensa
Callejero
Denuncia la pornografía infantil
EFEMÉRIDES
Tal día como hoy...
En 1876. Thomas Edison patenta el mimeógrafo.
AGENDA
Títeres (Barcelona)
Al ritmo de la Naturaleza
Agosto 2008
  1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
 
FORO LIBRE
Buscar en el Foro
 
Índice
Últimos mensajes
Necesito encontrar un articulo de esta pagina. Ayuda por favor. - 2008-08-05 17:21Necesito encontrar un articulo de esta pagina. Ayuda por favor.
Tartamudez??? - 2008-08-05 17:06Tartamudez???
LOGOPEDA - 2008-08-04 21:29LOGOPEDA
ayuda - 2008-08-04 10:43ayuda
mal genio y muy celoso - 2008-08-01 23:09mal genio y muy celoso
COMUNIDAD
Inscríbete
Foro
Usuario
Respuestas de profesionales
Cartas de los lectores
Artículo

''Mamitis'': niños pegados a la piel


Juana tiene 30 años, el pelo claro y un cierto olor en el cuerpo que nunca había conocido. "Me ha venido con esto de ser madre", se disculpa. Su pequeña tiene apenas 14 meses pero ya se ha convertido en una tirana que berrea hasta ese punto en el que no aguantan ni los audímetros... Solo necesita ver que su mamá se intenta alejar un poquito para comenzar a recitar su ópera particular.

"Dos semanas, estuve dos semanas en las que ni al baño pude ir sin ella... a mi que me gusta ducharme dos veces cada día, pero nada, que ella no me dejaba, se levantaba la primera y desde que abría un ojo, allá que tenía que estar". Dice Juana que incluso a la hora de dormir, su pequeña le daba problemas. "Tenía que echarse la siesta en mis brazos, si no, no podía".

La primera mamitis

El caso de Juana os sonará a muchos. En torno a los 6 meses nuestros niños empiezan a manifestar una cierta "mamitis", un pegarse a la madre que le puede volver también a más edad; es lo que los expertos llaman "síndrome de ansiedad por separación", una etapa difícil para la familia, pero que pasa, es muy común, y, sobre todo, bien llevado, llega a ser positivo porque nos enseñará a todos lo que significa "crecer".

Lo primero de todo es entenderle: en esta primera fase ( que tendrá su punto más angustioso entre los 10 y los 18 meses) nuestros peques están aprendiendo cómo es el mundo que les rodea, y lo hacen poco a poco; para ellos todo es extraño y desconocido, y ante ese mar de novedades necesitan una mano a la que agarrarse... bueno, una mano, y una pierna, y unos brazos...

Al nacer los niños no tienen una idea muy clara del mundo, y, una de las cosas que les cuesta entender es eso de que somos dos cuerpos distintos, con vidas distintas, que a veces tenemos que desaparecer de su vista, pero que siempre volvemos, que no estar delante no significa abandonarlo. Esto no nacen sabiéndolo: se lo tenemos que enseñar. Si nos reclaman con tanta urgencia no es por que disfruten haciéndonos la vida imposible, es que, simplemente, están pidiendo a gritos un poco de tranquilidad, de seguridad, de confianza... y eso para ellos, solo tiene un nombre: mamá. 

Hay que enseñarles poco a poco que aunque mamá no esté dándole con su manita la seguridad que precisa, está ahí, que no le va a pasar nada, que todos le cuidamos y estamos unidos. Se habrá roto el cordón umbilical, y puede que no le estemos dando la mano, pero como vosotros bien sabéis, siempre hay algo de nosotros vigilando por él, cuidándole y preocupándose por él esté donde esté.

Las causas de la "mamitis" van a estar siempre relacionadas a esto, a adaptarse a los cambios bruscos: la llegada de un nuevo hermanito, un cambio de cole, de casa, conflictos con los primeros amigos... todo es nuevo y no sabe muy bien como encajarlo: necesita un punto de apoyo, unos brazos que le digan que todo está bien. Y si no los encuentra pronto... ¡preparad vuestros tímpanos!

A veces en nuestras relaciones de pareja también nos comportamos un poco así de egoístas: si sentimos que esa persona que tanta seguridad y confianza nos da no está en el momento en el que más la necesitamos, también es habitual que reaccionemos reclamando, exigiendo, regañando... pataleando como adultos.

Ante esta prueba, hay una receta que debemos grabarnos bien: tenemos que estar unidos. Si no, a los celos del padre vamos a acabar sumando el agobio de la madre, y todo ello con un pequeño que lo único que hace [incordios aparte] es justamente reclamar una tranquilidad, una seguridad, un hogar unido.

Resistir ante el acoso

Cuenta Mariche, madre del terremoto Javier, de 12 meses, que se le puso la cara muy roja el primer día que vinieron los abuelos a ver a conocer al nuevo miembro de la familia. "Habíamos hablado por teléfono y estaban ansiosos por conocerle, así que se animaron con un viaje de casi mil kilómetros, un viaje que nunca habían hecho. Cuando llegaron a casa fueron corriendo a abrazar a Javier... y Javier salió corriendo y llorando, como si hubiera visto un monstruo. A los abuelos casi les da un soponcio".

Lo que les pasó a los abuelos de Javier, le puede suceder también a otros familiares, pero sobre todo a ellos, a los padres. No es muy bonito ver como nuestro hijo busca siempre los brazos de nuestra pareja o se asusta ante nosotros, pero no debemos caer en los celos ni en las envidias. Como hemos dicho, lo que ahora le ocurre es una etapa pasajera, hay que entender que nuestro pequeño aún no entiende mucho lo que significa ser educado, ni se da cuenta de que nos puede estar molestando su actitud.

Tenemos que ser fuertes: la madre va a sentir un acoso que no siempre es fácil de llevar y nuestro pequeño, aunque nos parezca un desagradecido, nos necesita para superar esta etapa: tendremos que acercarnos poco a poco a él hasta enseñarle que ese "resto del mundo" que no es su mamá también le puede querer y cuidar igual de bien.

Tenemos que darle la tranquilidad de que sus padres están ahí cuidándole... pero no solo eso. También es fundamental que fomentemos en él la seguridad de que pasa nada, que el mundo no es ofensivo, que esas personas ante las que se pone a llorar (como los abuelos del terremoto Javier), también le quieren. Para todo ello necesitamos un poco de psicología: sería bueno que al principio le acariciásemos mientras le ponemos en las manos de otro, o que estuviéramos cerca para que se relaje y juegue a gusto con otros niños... y esto es crucial, que pese a sus miedos le busquemos siempre compañeros de su edad, con los que gracias al juego se irá dando cuenta de que no es tan grave pasar el rato con otros.

A muchas madres les compensa padecer el acoso de esa lapa en la que se convierte su hijo. Si lo piensas, es realmente enternecedor ver cuánto depende de nosotros esa criaturita que tantos esfuerzos nos ha costado formar... y es que necesitándonos así nos hacen sentirnos tan especiales y necesarias que puede dar hasta gusto soportar sus chillidos, llantos, gritos y disgustos.

Si queremos ser madres responsables, tenemos que superar este pequeño placer que nos puede dar verle así de necesitado: no siempre vamos a estar ahí para consolarle, para resolverle sus angustias. Hay que promover en él el valor, el abrirse a los demás, el no tener miedo de jugar con otros... el no necesitarnos, pues nuestra función es hacer de él una persona fuerte y segura de sí mismo, algo que cuando se consigue, os aseguro que os llenará de mucho más orgullo que el que puedes sentir cuando le ves que te necesita todo el tiempo.

A continuación os dejamos unas cuantas pautas para sobrellevar mejor esta fase:

  • Ante todo, vida normal y seguridad en vosotros mismos. Ya hemos visto que ahora siente esa angustia porque es a lo que le lleva su desarrollo, así que no penséis que no llora porque no le queréis lo suficiente. Evalúate como padre [y como madre] independientemente de estos lloros: si le estás cuidando convenientemente, al final, aunque te parezca que te va a odiar de por vida por separarte de él y hacer tu vida normal, se adaptará a la situación.

  • La independencia se fomenta desde el primer momento: intenta contenerte y deja que tu hijo gatee sin que le sujetes, incluso, si no hay ningún peligro en algunas habitaciones, permítele que llegue hasta ellas sin que estés vigilándole. 

  • No evites las separaciones: tiene que experimentarlas y darse cuenta de que no pasa nada, si no jamás aprenderá. Aunque se te encoja el corazón con sus llantos, recuerda que tiene que vivir esto para aprender de ello.

  • Sí que es bueno que estés a su lado cuando va a conocer a personas importantes, como tíos, abuelos, primos, incluso los amigos del parque. Poco a poco tenemos que ponernos a vigilarle en un segundo plano, para que se de cuenta de que sigues por ahí aunque no estés encima suyo.

  • Si vais a contratar a una niñera, procura que sea siempre la misma.

  • Cuando vaya a enfrentarse a un gran cambio (un viaje con toda la familia, un traslado de casa, ir al médico), haz que le acompañe esa almohada o peluche favorito. Este tipo de objetos siempre le sirven para tranquilizarse y saber que todo va bien y vienen muy bien cuando tienen que empezar a dormir solos.

  • Es fundamental que le animes a tomar responsabilidades. Desde hacer la cama hasta poner la mesa, desde preocuparse por la comida del perro, hasta participar en un equipo... todas estas actividades le harán darse cuenta de que puede hacer cosas sin que nadie esté siempre encima suya.

  • Si vamos a marcharnos, tenemos que anunciárselo con un poco de antelación, y dejarle claro cuándo vamos a volver. Tan importante es que volvamos cuando se lo hemos dicho (nada de engaños) como marcharnos si ya le habíamos avisado, por mucho que monte el espectáculo (nada de engaños en esto tampoco).

  • Antes de marcharnos, podemos prepararle apelando a su responsabilidad. "Y hoy quiero que vigiles a..." Que le demos algo que le haga sentirse importante... eso o sorprenderle con un juego o película nueva. No es la manera ideal para superar la separación, pero nos puede ayudar durante un tiempo. ¡Ah! Importante: darle unos mimos antes de irnos, pero cuando estemos saliendo, nada de darnos la vuelta y alargar las despedidas. Todo debe ser muy normalito.

¿Tu hijo te somete a una "mamitis" inaguantable? ¿Lo que se cuenta en este artículo te pasa a menudo? ¿Tienes o buscas alguna fórmula para superar esta etapa?

A continuación, puedes insertar tus comentarios para que los lean otros padres. También puedes dirigir tus preguntas a nuestro Panel de Expertos escribiendo a redaccion@somospadres.com

Más información

Google

Web SomosPadres.com


Versión Imprimible  Versión Imprimible    Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo
  Malo   Regular   Bueno   Muy Bueno   Excelente
Comentarios de los lectores
Re: ''Mamitis'': niños pegados a la piel
Enviado por demues el Viernes, 22 septiembre a las 15:02:59
Hola, me identifico totalmente con este articulo. Lo de mi hija (22 meses), es y sigue siendo agotador. No me puedo despegar ni un metro. Si ella está jugando tan tranquila y cae en la cuenta de que estoy, por ejemplo, en la cocina, me llama, me exige me grita que me siente a jugar con ella. Si no me ve, grita: mamá, mamá y vamos "increchento" como la mismísima inquisición. Estoy muy cansada, con mi marido, no se queda conforme, con los abuelos, si yo no estoy no hay problema; ahora, que como esté yo se pone como una fiera incluso llora con desconocidos. Este año la he llevado a la guardería y la educadora está encandadísima con ella y me cuenta una serie de cosas que yo le pregunto: ¿estamos hablando de la misma niña?. De verdad, no se qué hacer.


Si quieres añadir algún comentario al artículo, por favor regístrate
 Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido. 

Convertirnos en su Página de Inicio