"Problemas
de aprendizaje". Con ésta frase encerramos las dificultades relacionadas
dificultades relacionadas con la cognición de un niño (atención, organización,
percepción, motivación, memoria, lenguaje), dificultades que interfieren en el
aprendizaje. Hoy en día ya se utiliza el concepto de necesidades educativas
especiales para referirse a todas aquellas necesidades “diversas o
diferentes” que presenta un niño para aprender y que no tienen por qué ser
atribuidas a alguna discapacidad.
Si un niño
requiere un ajuste en la luz del salón por presentar problemas visuales, o bien
requiere de una rampa para poder desplazarse en la escuela, tiene una necesidad
educativa especial. De igual forma quien requiere de una modificación en el
currículo escolar para comprender la lectura o para comprender las matemáticas
también presenta una necesidad educativa especial, porque requiere de una
modificación a lo que actualmente se tiene en la escuela, ya sea de recursos,
de material o de métodos.
Lo realmente
importante a final de cuentas no es cómo se le llama la dificultad del menor,
sino saber qué es lo que podemos hacer para superarla juntos. Cuando nos
topamos con algún niño con discapacidad podemos informarnos de la misma y
adaptar su medio escolar según sus necesidades; existen especialistas que nos
orientan al respecto. Lo confuso es cuando tenemos a un niño sin discapacidad
que está teniendo problemas en la escuela.
Cómo
poder ayudar a un niño que no presenta discapacidad, pero que tiene una
necesidad educativa especial
Generalmente se
le detecta principalmente por su bajo rendimiento escolar, sin embargo hay que
tomar en cuenta que existen varios criterios:
-
El
criterio académico: no se puede tomar como deficiencia académica
aquella en la que el niño presenta problemas hasta 3er. año y durante los
dos anteriores no presentó dificultad alguna. Habría que analizarse otros
factores como cambio de escuela, problemas emocionales, separación de los
padres, etc. Un periodo de más de dos años con problemas académicos en
una o varías áreas se considera severo y de seis meses a un año se
considera leve. Si un niño ingresa a la primaria y presenta un nivel de
calificaciones bajo por más de seis meses probablemente tenga algún
problema académico leve. En este caso se recomienda como primer paso un
cambio de método de enseñanza de parte de los maestros.
-
Criterio
intelectual: en este sentido es necesario revisar su potencial
intelectual. Generalmente la mayor parte de las pruebas psicométricas de
inteligencia manejan un coeficiente intelectual promedio de entre 90 y 109;
esta evaluación de la inteligencia es para determinar el grado intelectual
que maneja el chico, pero no es un indicador de su fracaso o éxito escolar.
Lo importante es detectar qué habilidades cognitivas está utilizando y en
cuáles presenta algún retraso. Este criterio no puede ser utilizado como
único método evaluativo para definir si el niño presenta una necesidad
educativa especial. Es necesario hacer una evaluación psicopedagógica para
definir sus necesidades conforme el grado escolar que cursa.
La mayoría
de los problemas de aprendizaje se detectan por una falta de éxito en la
escuela y los padres y los maestros reconocen perfectamente qué áreas se le
dificultan al estudiante.
Algunos síntomas
a los que debemos atender
A continuación
se enumeran algunos síntomas que presentan los niños y adolescentes con
dificultades para el aprendizaje.
Las características
que generalmente se presentan en un problema de aprendizaje:
-
Confusión
direccional
-
Extrema
dificultad en recordar secuencias
-
Mala
ortografía
-
Lectura
oral deficiente
-
Problemas
con la relación de hora y tiempo
-
Tendencia a
la inversión
-
Problemas
de aprendizaje en otros miembros de la familia
-
Problemas
de conducta
Características
que resultan comunes, es decir aquellas que pueden o no presentarse:
-
Dominancia
mixta
-
Escaso
control de la motricidad
-
Problemas
con la caligrafía
-
Incapacidad
para copiar
-
Problemas
de atención
-
Problemas
en la expresión escrita
Características
poco frecuentes, que
aunque es “raro” que se presenten existen:
Un niño que
sigue presentando dificultades en el aprendizaje aún después de haber cambiado
de método de enseñanza necesitará de ayuda especializada para definir en
el caso de la escuela, qué metodología, cambios al currículo y recursos
probables se utilizaran para cubrir su necesidad educativa.
Es importante
tomar en cuenta el trato que se le da al niño que se ha enfrentado a diversos
fracasos escolares, ya que muchas veces los padres exigen demasiado rendimiento
a sus hijos más allá del que pueda alcanzar. No hay que pensar que el niño
es un “burro” o un “desobediente” por tener problemas. Lo que hay que
hacer es buscar ayuda para saber dónde se localizan los problemas que tienen en
el aprendizaje. Eso será siempre más útil. Como padres
estamos para motivarlo y no para etiquetarlo, algo que lo único que produce
en él son baja autoestima y poca motivación escolar. En algunos casos se puede
dar rechazo a asistir a la escuela porque les causa ansiedad no ser competentes
en ella.
Si has
observado que tu niño o adolescente se encuentra en esta situación te sugiero
que busques ayuda para cubrir esta necesidad educativa y le brindes el soporte
afectivo que necesita de parte de sus padres para que sea capaz de reconocer que
su dificultad no sólo tiene nombre y que existe la oportunidad de emplear otras
alternativas para superarlo.
Autor: Elizabeth Carrillo
Pinedo (Psicóloga)