Autor:
Emma Motrico Psicóloga.
Asociación Pinar
Artículo
publicado en el número 10 de la Revista “Niños de Hoy” (Enero-Febrero
2004)
Este
artículo pertenece a una serie en la que se trata la búsqueda de los orígenes
de la adopción, profundizando en algunos aspectos claves del tema como son: por
qué los adoptados buscan los orígenes, el papel de los padres adoptivos,
características de los adultos adoptados que buscan a sus padres biológicos,
los contactos biológicos, la búsqueda de los orígenes en niños adoptados de
mayores, en la adopción internacional, etc.
¿Por
qué los adoptados buscan los orígenes?
El
proceso de búsqueda de los orígenes se inicia por necesidades psicológicas
(es una necesidad personal) y está relacionado con el desarrollo de la
identidad. Una parte de la identidad es lo que denominamos el “yo” o
concepto que tenemos de nosotros mismos. La búsqueda de los orígenes puede
entenderse como una tarea dentro de la construcción de quienes somos. Es por
ello que la búsqueda de los orígenes no es un proceso único de la adopción
sino que se da en todos nosotros. Todos queremos saber de dónde venimos
aunque, como en la adopción, algunas personas tengan más o menos necesidad de
saberlo.
Por
ejemplo, Ana era una niña curiosa. Cuando era pequeña siempre preguntaba a su
madre por el pueblo donde nació, donde estaba su abuela, por qué se casó con
su abuelo y mil cosas más sobre la familia. Sin embargo, su hermano no estaba
interesado en nada de eso, él quería saber cómo funcionaban los relojes y por
qué volaban los aviones.
Por
suerte la madre de Ana contestaba a sus preguntas y su curiosidad quedaba
satisfecha. No ocurre lo mismo en los casos de adopción. Los adoptados han sido
separados de sus padres biológicos con los cuales no tienen ningún contacto y
tanto ellos como sus padres adoptivos tienen poca o ninguna información sobre
su historia.
De
un modo u otro, todos los adoptados viven con la idea de que les falta una parte
de su vida, ya que hay aspectos de su historia que son desconocidos y que
nunca van a volver a recuperar. Esta falta provoca en muchos adoptados
sentimientos de pérdida o de vacío. La necesidad normal de llenar ese vacío
hace que los adoptados quieran saber, tengan curiosidad por su historia.
Cuanto mayor sea el sentimiento de pérdida del adoptado, mayor será la
necesidad de buscar sus orígenes.
En
resumen, la búsqueda de los orígenes en la adopción se debe entender como un
proceso –que dura toda una vida- en el cual los adoptados intentan construir
quienes son a través de llenar el vacío que les dejó la separación de sus orígenes
(cultura, país, familia biológica, etc).
Construyendo
una historia
Todos
los niños adoptados o no, construyen una “novela familiar”. Es una novela o
un cuento que los niños se inventan sobre su origen, sobre su familia. Esta
novela se va modificando a lo largo de la vida de las personas. La adopción
forma parte de la novela familiar de los niños adoptados, ya que la adopción
es el modo en que adoptado entró en la familia.
·
En la infancia
Durante
la infancia del adoptado, sus padres adoptivos suelen ayudarle a construir la
historia de la adopción. Para ello, los padres adoptivos transmiten al niño
que deseaban tener un hijo, que le esperaban con mucho amor y que cuando los
avisaron fueron a buscarle a un país muy bonito, etc. Más adelante, los niños
adoptados se darán cuenta de que faltan piezas a la hora de construir su novela
o cuento familiar.
·En
la edad escolar.
En
la edad escolar es cuando los niños adoptados comienzan a pensar sobre sus
padres biológicos y que ocurrió para que ellos fueran dados en adopción (piensan
¿por qué me abandonaron?). Entonces los niños preguntan sobre su adopción
a las personas que más quieren (a sus padres adoptivos o a sus hermanos). Una
vez que han obtenido las respuestas que necesitaban y han construido una
historia coherente sobre su origen las preguntas suelen parar, aunque no
quiere decir que dejen de pensar en su adopción.
Los
niños en la etapa escolar necesitan sentirse “iguales” a sus compañeros y
evitar la diferencia. Algunos niños adoptados viven la adopción como un
rasgo diferenciador. Esta es la causa de que surja el rechazo a la adopción en
los niños adoptados. En este momento lo mejor es dejar que
los adoptados pasen esta
etapa y no insistir en el pasado. Los niños sólo necesitan saber que sus
padres están abiertos a hablar cuando ellos quieran.
·En
la adolescencia.
Las
preguntas sobre los orígenes surgirán con más fuerza con la legada de la
adolescencia. La adolescencia es una etapa de transición en la que se quiere
dejar de ser un niño pero todavía no se es adulto. Los conflictos típicos de
la adolescencia están relacionados con la tarea principal de los adolescentes:
el desarrollo de la identidad. La gran pregunta es: ¿quién soy yo? ¿de dónde
vengo?
Los
adoptados se preguntan además quiénes habrían sido si no fueran adoptados, lo
que les lleva a la “novela familiar” que construyeron en la infancia.
Los adolescentes intentan responder de nuevo a las preguntas de quiénes son sus
padres biológicos, por qué les abandonaron, si tienen hermanos, cómo era el
país donde vivían, etc.
En
la mayoría de los casos, cuando en la adolescencia los adoptados comienzan a
sentir de un modo muy profundo la necesidad de saber más sobre su pasado
(identidad de sus padres biológicos, motivos del desamparo, etc.) no se lo
comentan a nadie. Lo normal es que sus preguntas estén en sus pensamientos
durante mucho tiempo antes de poder hablar de ellas.
Por
ejemplo, María era una adolescente mexicana de 11 años que acudió a la
asociación Pinar porque discutía mucho con su madre adoptiva. Tenía cambios
bruscos de humor y cuando se enfadaba decía que se quería volver a México.
Después de varias sesiones, habló de su miedo a mirarse al espejo. Cuando
se miraba no sabía a quien se parecía. Tenía miedo y a la vez curiosidad
por su historia pero no se atrevía a hablar con nadie de su pasado. A través
de psicoterapia con ella y orientaciones a sus padres adoptivos, María tuvo la
oportunidad de elaborar su historia y las relaciones con sus padres se
normalizaron.
Si
los adolescentes preguntan a sus padres adoptivos sobre su pasado, los padres
deben contestar con toda la verdad. Deben proporcionar toda la información que
han averiguado durante el proceso de adopción y que no revelaron con
anterioridad porque sus hijos eran demasiado pequeños. Tener toda la información
sobre su pasado ayuda a los adoptados a construir de nuevo su historia. Esta es
una tarea difícil para los adolescentes adoptados, ya que vuelven a surgir los
sentimientos de pérdida de un pasado difícil de aceptar.
El
proceso de búsqueda de los orígenes no termina aquí (nunca dejamos de
hacernos preguntas sobre nosotros mismos), volverá a surgir una y otra vez
en cada una de las etapas cruciales de la vida de los adoptados: el
compromiso de una pareja estable, la paternidad, la muerte de los padres
adoptivos, etc. En cada momento los adoptados volverán a reflexionar sobre las
mismas preguntas que cuando eran niños, eso si: las respuestas serán siempre
diferentes.
Revista “Niños de Hoy”