Web SomosPadres.com    
   
CANALES
Educación
Juegos y Cuentos
Especiales y Entrevistas
Salud
Alergias: Medidas de polen
Decoración
La cocina
Viajar con niños
Galería
Embarazo
Fertilidad
Adopción
El rincón del Bebé
Gemelos, Trillizos, ...
Horóscopo
Test de Autoayuda
Comparativa de precios
Canguros, niñeras
EN OTRAS SECCIONES ...

Accesorios
Accesorios

Tienda Hipica.com
Conde Hermanos
Ceyde S.A.
Jose Ramírez
Fernando P. Segarra
LOGIN
Usuario
Clave de acceso

Date de alta
SERVICIOS

El Tiempo
Farmacias de guardia
Titulares Prensa
Callejero
Denuncia la pornografía infantil
EFEMÉRIDES
Tal día como hoy...
En 1643. Luis XIV es aclamado rey de Francia a los 4 años de edad
AGENDA
Títeres (Barcelona)
Diario de una pulga: el concierto familiar más divertido
Al ritmo de la Naturaleza
Mayo 2008
  1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
FORO LIBRE
Buscar en el Foro
 
Índice
Últimos mensajes
¿Hay actividades infantiles en Barcelona fuera de los tentáculos de la Generalitat? - 2008-05-05 23:13¿Hay actividades infantiles en Barcelona fuera de los tentáculos de la Generalitat?
niña quiere ser niño - 2008-05-04 07:56niña quiere ser niño
VALORIZACION COLEGIOS SANT MARTI (BARCELONA) - 2008-05-02 15:46VALORIZACION COLEGIOS SANT MARTI (BARCELONA)
¿Alguien sabe lo que pueden costar colegios concertados o privados en BCN? - 2008-05-01 04:01¿Alguien sabe lo que pueden costar colegios concertados o privados en BCN?
libros de teatro para niños y jóvenes - 2008-04-29 21:48libros de teatro para niños y jóvenes
COMUNIDAD
Inscríbete
Foro
Usuario
Respuestas de profesionales
Cartas de los lectores
Artículo

Sexualidad infantil: ¿Solo están jugando?


 

"Tan inocente, tan angelito, él, ella, a sus seis años. Jugando en la piscina. Lo que ha costado hacerles, pero ahora, mírales..."

Y les miras, y de repente a "él", el angelito, le da por bajarse el bañador y enseñarle la colita a su amiga, o se ponen a jugar debajo del agua y, entre risas, no paran de tocarse todo el cuerpo.

Una mosca de preocupación empieza a rondarte en la cabeza: ¿son normales estos tocamientos? Has oído hablar de niños que juegan a los médicos, o mejor dicho, que emplean el juego para explorarse los unos a las otras o al revés. 

Sí, cuando era más bebé, también le gustaba el exhibicionismo, y llevarse las manos entre las piernas, y reírse... pero entonces era un bebé, jugaba solo, ¿qué está pasando ahora?

Aunque te pueda extrañar, es normal que a estas edades tan tempranas los niños sientan cierta atracción por el sexo opuesto, aunque no es ni de lejos una atracción como la que podemos sentir nosotros. No hay nada de perverso ni de sucio. 

A los seis años el niño (y la niña) está descubriendo el mundo, y detrás de cada cosa que ve se hace una nueva pregunta, es un científico de la vida al que le gusta probar y comprobar. Ahora es un explorador que no sabe lo que hay detrás de cada cosa, y lo que le pasa es que, como es natural, le llama la atención las diferencias que hay entre niños y niñas, y se hace preguntas (y exploraciones) al respecto. 

No debes pensar que tu hijo tiene una idea del sexo que le atrae tan poderosamente como para romper la imagen idílica que tenemos de él. Lo que sucede es que, igual que durante una época le da por tocar con las manos toda la comida para experimentar con su textura, ahora tiene inquietud por comprobar porque los niños tienen colita y las niñas no.

Si por un momento nos olvidamos de lo que significa para nosotros el sexo en sí, y pensamos con los ojos de un niño, no deja de ser un milagro, un fenómeno extraño eso de que siendo personas, con los mismo gustos y juegos, resulta que hay algunas "cosas" en nuestro cuerpo que nos hacen muy diferentes. Nosotros tenemos ya hecha toda una teoría sobre ello, pero ellos lo único que tienen son preguntas, que aunque se dirijan a partes del cuerpo, no dejan de ser preguntas inocentes.

El que los niños de seis años empiecen a tocarse, o a besarse,  es tan normal como el que sientan curiosidad por el mundo que les rodea.

Además ahora hay otra influencia más: a la ya natural curiosidad hay que sumar el que a los niños les encanta imitar comportamientos que ven en nosotros, los adultos, en alguna película, serie...

¿Cómo reaccionar ante esto? ¿Si vemos a unos niños jugando a los médicos, o enseñándose los unos a las otras sus partes, qué debemos hacer?

Pues ante todo, tranquilizarse y procurar ver las cosas desde el punto de vista de la naturaleza y no desde el del escándalo. No debes echarle una bronca, ni gritarle que eso es algo que no debe hacer. Una prohibición a veces puede funcionar, pero en otras ocasiones no hace más que invitar al niño a que siga haciéndolo, pero ahora con una sensación de que lo que hace está mal visto por los demás y debe por tanto esconderse. 

Piensa en ti: si alguien te dice que no te quiere volver a ver haciendo algo que tu sabes que da gustito, que no tiene ningún peligro, que es una forma de jugar agradable y que el único problema que hay es que te vean los adultos...¿no intentarías seguir a escondidas?

Tampoco conviene asustarle con argumentos que tu hijo pueda fácilmente comprobar que no son ciertos. Por ejemplo puedes intentar decirle que esos órganos son para hacer caca y pis y que si se toca es una cochinada que además le puede enfermar... entonces él pensará que, bueno, si se lava las manos, ya no hay ningún problema, ¿no?

A lo mejor, pese a estos argumentos, lo que te gustaría saber es de qué forma puedes convencer a tu hijo de que no se toque, o no juegue... si ese es tu caso te recomiendo que hagas un momento un pequeño examen de conciencia. ¿Qué estamos temiendo? ¿Realmente crees que estos juegos les pueden perjudicar? ¿Por qué crees que no está bien? 

No basta con decir que está feo y mal; reflexionemos un momento en por qué pensamos esto. ¿No puede ser que lo que pasa es que tenemos una imagen de la infancia un poco idealizada, y que en esa imagen no entran cosas naturales? A lo mejor el problema es nuestro y lo que tenemos que ampliar es nuestra idea de infancia.

El otro día estuve con un sobrino que está a punto de cumplir tres años. Estábamos en la piscina, él iba con su bañador y se pasó todo el santo día tocándosela. Su madre me contó entonces cómo hacía unos días, mientras se tocaba el pene, el niño notó como se le ponía erecto, y le preguntó a su madre "mamá, ¿qué le pasa a la pilila?". El niño empieza por experimentar, luego nota que le gusta, y en ocasiones se acarician sólo por tranquilizarse.

Y es que los niños y niñas alrededor de los cinco o seis años tienden a llevar su curiosidad sexual más allá de la exploración de sus propios cuerpos e incluso buscan el contacto con el cuerpo de sus amigos y amigas a través del juego; a esta edad es frecuente jugar a enfermeras, a médicos, a papás y a mamás e incluso darse masajes mutuamente. Cuando son más pequeños, alrededor de los tres años, empiezan a descubrir que tocarse les gusta, y los padres soléis observar como se llevan la mano a los genitales, sobre todo los niños, y cuantas más veces se les dice que no lo hagan, más lo hacen, como en todo.

Si lo natural es tener curiosidad por el mundo, y parte de la inocencia que tanto admiramos en los niños les lleva a no cohibirse con su cuerpo, a no tener vergüenza de estar desnudos, ¿por qué nuestro interés en prohibirles estas exploraciones?

Quizás porque nosotros tenemos una idea de tocar y tocarse completamente relacionada con el sexo y tememos que el niño esté participando de eso muy pronto, pero ya hemos visto que para él no hay nada perverso, que lo único que hace es jugar para conocer más lo que le rodea.

Entonces, ¿qué es lo que tememos? 

Creo que en este caso nos encontramos ante un tabú, un miedo o prohibición que adoptamos de padres a hijos sin hablarlo ni pensarlo mucho. No lo hablamos porque nos da vergüenza, porque nos parece raro, cuando lo cierto es que el que los niños se toquen siendo pequeños es lo más normal del mundo, pero claro, como no lo hablamos ni escuchamos que otros lo comenten, pues nos parece que es algo rarísimo, que nuestro niño no es normal, que hace cosas que a nadie de su edad se le ha ocurrido, y no es el caso.

Personalmente creo que los tabúes son un error, que nos limitan como padres y como hijos: las cosas hay que hablarlas, sin presión, sin miedo, somos seres humanos, y hacemos lo que hacen los seres humanos. Partiendo de aquí hay que escuchar y explicar, que no se hunde el mundo. Estoy de acuerdo en que es más fácil recurrir al grito y a la prohibición que devanarse un poco el coco buscando el modo de hacernos entender, pero a mi me parece que si uno se hace padre, es con la idea de enfr3entar situaciones complicadas, y superarlas lo mejor posible.

Esta es una situación complicada.

Requiere que nos olvidemos de prejuicios y miedos, para hablar con normalidad.

Es difícil, pero si ya desde pequeños los acostumbramos a poder hablar con nosotros de cualquier tema, estaremos ganando una batalla decisiva de cara a la adolescencia, donde ahí si que corremos serios peligros.

Mi consejo es que tratéis con el niño las cosas con la mayor normalidad posible, y solo os pongáis duros con él si os dais cuenta de que no se trata de una exploración inocente.

Pero para esto lo primero es hablar con ellos, no para reñirles, si no para responder a sus dudas, acerca de por qué niños y niñas son tan diferentes, de dónde vienen los bebés... Sobre todo esto el niños siente curiosidad y, francamente, mejor que aprenda las respuestas por sus padres que no por cualquier otro cauce.

 

Ramón Muñiz Abad

 

 

Evolución de la Sexualidad en los Niños:

  • Hasta los dos años: no establecen diferencias entre géneros y tratan por igual a los niños y a las niñas.

  • A partir de los dos años: empiezan a establecer esta diferencia, pero al principio solo lo hacen en función de ropas, pelo... los aspectos externos.

  • En torno a los tres años: comienzan a ser conscientes de sus órganos sexuales, se miran desnudos y empiezan a tocarse. Empiezan a fijarse en que los niños y las niñas hacen pipí de forma diferente y a partir de ahí, sigue una batería de preguntas sobre el tema.

  • A los cuatro años: momento del exhibicionismo, les encanta desnudarse y miran y tocan a los adultos. Empiezan a preguntar sobre el embarazo y cómo nacemos.

  • Entre los cinco y los seis años: hay menos exhibicionismo, pero, aunque sepan más cosas, siguen teniendo dudas sobre el porqué de las diferencias entre chicos y chicas. Hay mucha separación a la hora de jugar, las niñas por un lado, los niños por otro. Aparecen también muchos juegos de tipo sexual, con contactos corporales, y les encanta decir palabrotas o nombrar groseramente a los órganos sexuales.

  • Después de los siete u ocho años: tienen más claras las diferencias físicas, asíq ue su propia evolución les hace pedir ahora más explicaciones sobre la procreación o cuestiones más científicas, como la forma de alimentarse el bebé dentro de la madre, si nos escucha cuando está dentro...Es el momento también de los primeros "enamoramientos".

  • Hacia los nueve años: las conversaciones con sus compañeros suelen girar en torno a la sexualidad, y aparece el pudor y la vergüenza a que se les vea desnudos.

Más información

Google

Web SomosPadres.com


Versión Imprimible  Versión Imprimible    Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo
  Malo   Regular   Bueno   Muy Bueno   Excelente
Comentarios de los lectores
Re: Sexualidad infantil: ¿Solo están jugando?
Enviado por jero el Domingo, 28 octubre a las 06:52:13
Buenas, muy bueno el articulo, tengo una duda sobre el comportamiento de mi hija y una amiguita, me gustaria saber si lo puedo hacer por algun mensaje privado. Muchas Gracias


Si quieres añadir algún comentario al artículo, por favor regístrate
 Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido. 

Convertirnos en su Página de Inicio