Recetas
enviadas por Alicia Alarcón, madre de una niña de 6 años.
También en la
cocina. Un problema puede ser una suerte. Así es cómo encaré los problemas
que tenía con mi niña para que comiese algo de verdura. Y es que una de las
cosas que más he tenido que aprender con mi hija es a hacer disfraces. Sí.
Ahora ya se disfrazar la cebolla, disfrazar la coliflor...
Aquí os dejo
una receta de disfraces y otra de sorpresas, de sabores variados y
sorprendentes. Yo creo que a los niños les gustan las chucherías por que
tienen sabores fuertes y variados. ¿Por qué no cocinar así?
Cochecito de
Calabacín y Salchichas (20 minutos).
Para
dos niños:
· 2
calabacines
· 3 salchichas
naturales.
· 2 huevos.
· lonchas de
queso para fundir.
· harina
· leche
Lo primero que
hay que hacer es descabezar los calabacines, y después, cortarlos por la mitad,
a lo largo, para que nos queden dos largas tiras. Éstas tiras las vamos a
vaciar con ayuda de un cuchillo y mucho cuidado. Iremos cortando por los lados
hasta que nos queden los calabacines como si fueran 4 balsas. Dos de ellas van a
ser el suelo del cochecito, y las otras dos serán las paredes y el techo. Para
darle más forma podemos hacer ventanas en las mitades de los calabacines que
pondremos encima. Dos cortes cuadrados a cada lado y lo tendremos listo. (ver
foto)
El interior que
hemos vaciado, es decir, la "carne" del calabacín, la pondremos a
hervir con un poco de sal, hasta que se ponga blando y los podamos usar de
relleno. Ves vigilando y cuando esté reblandecido retíralo.
En otro fogón
cogeremos los huevos y los pondremos a hervir. Nos servirán de decoración.
Cogemos las dos
salchichas y las freímos al gusto de cada uno (a nosotras nos gustan tostadas).
Ahora hay que
hacer una bechamel. ¿Cómo? Pues cogiendo un cazo pequeño y poniéndolo al
fuego con dos cucharas normales de aceite. Cuando el aceite esté caliente, lo
retiramos y añadimos una cucharada de harina, removiendo bien, para que no
queden grumos. Podemos añadirle una pizca de sal y perejil si nos gustan su
sabor. Lo que ahora necesita nuestra bechamel es medio vaso de leche, que
echaremos poco a poco y sin dejar nunca de remover. Continuaremos hasta que el
espesor de la mezcal sea el que nos guste.
Momento de
ponerse con el relleno. En un plato hondo o en un cuenco mezclaremos 3/4 de la
bechamel que hemos hecho, más el calabacín cocido. A esto le podemos añadir
pasas y almendras tostadas si os gustan. Hay que mezclarlo todo como si fuera un
puré. Éste es un buen momento para probar la mezcla y ver si le falta sal.
A una de las
mitades de calabacín (la que no tiene ventanitas) le echamos la bechamel con
una salchicha y media, una loncha de queso, y encima, otro hilillo de bechamel
para cubrirla. La misma operación la haremos con el otro calabacín.
Una vez
terminado el proceso "tapamos" los calabacines con las mitades que
tienen ventanas y las metemos en una fuente alargada. Conviene echarle un
chorrito de agua a la fuente para que los calabacines no se deshidraten.
Todo junto lo
ponemos en el horno, a una altura media, con 150º, durante 15 minutos
aproximadamente.
Mientras está
en el horno podemos coger los huevos, que tienen que estar bien cocidos. Los
pelamos y los cortamos en rodajas. Serán las ruedas de nuestro cochecito.
Para la
decoración que veis en la foto se cogieron dos tomates y se pelaron en lonchas
finas, con un chorrito de bechamel por encima. También con pepinillos, trozos
de manzana y palillos podéis seguir componiendo figuritas con las que
disfrazarle la comida a vuestros hijo.
NOTA: en la
foto veis el calabacín con piel. Si a vuestros hijos les desagradan los sabores
amargos debéis pelar el calabacín antes de meterlo en el horno.
Salchichas
naturales con yogur y manzana (15 minutos)
·
Salchichas naturales.
· Dos yogures
natural (sin azucarar)
· Una o dos
manzanas.
· Unas hojas
de albahaca.
A veces por su
aspecto no es un producto que nos sintamos tentados a comprar, pero sin embargo,
la salchicha natural es más sana que la envasada ya que no tiene aditivos ni
conservantes. Útil, económico, y hay muchas formas de prepararlo.
Ésta es una de
ellas, que a mi hija le encanta. Como os decía antes, además de los disfraces,
a los niños les gusta en el plato encontrarse sabores variados y fuertes.
Poner al fuego
una sartén con un chorrito de aceite. Cuando esté caliente, echarle las
salchichas, y después añadirle cebolla cortada en tiras. Cuando las salchichas
estén tostadas, retiramos la sartén del fuego y añadimos un chorrito de vino
tinto, 1/2 vaso, aproximadamente, y también vertimos la mitad de ésta cantidad
en agua, para rebajar el sabor. Cuando la salsa empiece a oscurecerse, retiramos
la sartén del fuego. Nota: cuidado con la cebolla que no se os queme
Lo volvemos a
poner todo a fuego lento, unos 10 minutos. Cuando el vino empiece a espesarse
espolvoreamos una cucharada pequeña de azúcar, que al vino le viene muy bien.
Nos quedará una salsa riquísima.
Para acompañar
os propongo freír manzana. Para ello la cortamos en tiras finas y planas, como
hacemos con las patatas fritas al estilo chips. Como con las patatas, las freímos
con un par de cucharadas de aceite y las retiramos del fuego cuando se empiecen
a dorar.
El siguiente
acompañamiento también es sencillo de realizar. Bastan dos yogures naturales
(ojo, que no sean azucarados). En un recipiente los batimos a mano y los
mezclamos con hojas de albahaca, una vez las hayamos limpiado y picado.
Servir las tres
cosas en un mismo plato. ¡Veréis qué delicia al mezclar en el mismo bocado el
yogur y la salchicha o el yogur y las patatas!