Mágica,
especial y llena de sorpresas. Granada era una ciudad de referencia en 1400 y lo
sigue siendo hoy. Cuando uno visita el enclave, comprende que un valeroso
guerrero como Boabdil se marchase de aquí más dolido con la perdida que con la
derrota. "Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre"
cuenta la historia que le dijo Isabel la Católica. La primera vez que uno ve la
ciudad, siente gran lástima por aquel Boabdil el Chico. No creo que nadie haya
podido perder algo tan grande.
Es curioso como
la misma palabra que utilizamos para un arma que mata sirve también para
nombrar una ciudad, si es que Granada es eso, solo una ciudad; porque también
es un atardecer, parques con chorros de agua, un buen trozo de nuestra historia,
calles estrechas llenas de bares, teterías, tiendas, gente subiendo y gente
bajando, noches a la fresca, con la calle llena, sonando a música...
Pero sobre todo
es un sitio donde el atardecer es tan solemne como una gran misa. No hay
palabras para contar lo que uno siente viendo desde el mirador de San Nicolás o
el de San Cristóbal, como el sol baña a todas las casas blancas de tonos
rojizos, mientras lentamente se escurre entre dos montañas, y sigue su
despedida, primero radiante y luego agónica, hasta que, disminuido, el sol deja
de ser el sol y se convierte en una pequeña gota de luz allá lejos, justo
antes de desaparecer. La ciudad reacciona ante tamaño esfuerzo del astro de
fuego volviéndose azul, y enfriándose poco a poco hasta meterse en una noche
que adorna de farolas.
"Cuando
subimos a San Nicolás para ver caer el sol, comprendo que lo que el granadino
espera es la noticia del atardecer" escribió Andrés Neuman.
Palabras. Hay
que ir a verlo.
La ciudad,
siempre con tiempo para mirar.
En
el contrato pone bien clarito que uno de los privilegios que tenemos como seres
humanos es el de poder pasear con nuestros hijos, por unas calles estrechas, con
una plaza juguetona de vez en cuando, llenas de olor a naranja, pintadas las
paredes con los espectaculares murales de el Niño de las Pinturas (un
graffitero que por su arte ya es patrimonio turístico de la ciudad)... y en el
momento oportuno, sentarnos en uno de los alegres bares, pedir un refresco, una
copa o una cerveza, y merendar solo con eso. Sí, merendar. Eso que en otras
partes llaman "tapa" es una maqueta miniaturizada de lo que ofrecen
por Granada. Cualquier sitio es bueno para entretenernos a tapear si estamos en
el Campo del Príncipe, en la Plaza Nueva o en el Albaicín, barrio de obligada
visita, tan bonito como complicado.
Se trata de un
entramado de callejuelas sobre una montaña que tuvo el capricho de crecer con
la ciudad a sus pies y la Alhambra de frente. Intentar explicar cómo llegar a
sus miradores, o dónde están los mejores restaurantes que hay es como hacer un
mapa de una aguja en un pajar. Lo mejor es preguntar, y si no podemos, pues
paciencia y a contentarse mirando las distintas casas, allí llamadas carmenes,
todas engalanadas, compitiendo como en un concurso de belleza. De antiguo éste
era el barrio árabe (carmen viene de karm, viña en árabe), y al lado
del mismo estaban las cuevas gitanas. Históricamente siempre ha sido la zona
pobre de Granada, por lo menos hasta que se impuso el sentido común. Desde
entonces conseguir vivienda en un espacio donde los metros están ya contados y
bien apretados se ha vuelto imposible. Barrio de señoritos, lo llaman ahora a
éste sitio donde antes iban a dormir los vagabundos.
Y es que el
tiempo tiene un pasar muy poético a la hora de transformar las cosas. Hoy los
universitarios estudian Derecho en el edificio en el que hace años, siendo
aquello el Gobierno Civil, estuvo detenido Federico García Lorca horas antes de
que lo matasen. Y al sur de la ciudad juegan los niños en un magnífico parque
lleno de columpios y de flores, que tiene el nombre del poeta, y donde hasta que
nos pusimos a recordarle, solo había un campo abandonado.
La Alhambra.
Un embrujo a los sentidos.
El
Patio de los Leones, el Palacio de Carlos V, el Salón de los Embajadores, los
Jardines del Generalife... son palabras y ponerle palabras a lo que uno vive en
la Alhambra es reducir mucho las cosas, contarlas desde muy lejos. Allí da
igual pasear por dentro del palacio o por los jardines, todo está igual de
esculpido y medido hasta el último detalle.
Normalmente los
palacios se hacen para asombrar por su decoración, o la grandiosidad de sus
espacios. Éste se hizo pensando en las personas, en asombrarlas por el tacto,
el oído, el olor y la vista. Todo lo que se percibe está cuidado. Puedes subir
unas escaleras, y mientras los ojos y la mano se maravillan con los adornos geométricos,
se oye una música hecha por un chorrito de agua que cae así, de manera
calculada para agradar desde hace siglos. Exactamente igual que el olor a jazmín
y rosa que te va acompañando.
Muchos
afortunados mandatarios vivieron allí; entre ellos Carlos V, que para no
contaminarse de ésta belleza nazarí, se mandó construir un palacio que rompe
con toda esa calculada armonía. Como si se enorgulleciera de ello, se hizo de
tal forma que es el único en el mundo que, siendo cuadrado y anguloso por
fuera, tiene un interior que gira en torno a un patio completamente redondo. Es
el palacio del desconcierto, por dentro y por fuera.
Conviene
tomarse el paseo con calma. La Alhambra es muy grande. Se puede intentar verlo
todo en un día, pero eso nos produciría una sobredosis de belleza con la que
luego hay que volver a casa y reencontrarse con la decoración que tenemos,
ahora tan humilde, tan sencilla...
Además de
pasear por la ciudad y visitar la Alhambra, Granada tiene algunos sitios con los
que sorprender a nuestros pequeños.
·AQUAOLA.
Es un parque
acuático que está a la salida de la ciudad y que abre desde el 9 de Junio.
Para llegar a él hay que ir al Este de la ciudad y tomar la salida dirección
Cenes de Vega.
Los precios son
de 10 euros adultos, y 7.50 para los niños.
· Horizonte
Vertical.
¿Tienes un
hijo adolescente al que acompañaros le parece un rollo? Invítale a hacer algo
arriesgado (si es que estás dispuesta a consentir la aventura). La empresa
Horizonte Vertical organiza cursos de iniciación al parapente, durante cinco días.
Seguro que así no dice que se aburre.
Horizonte
Vertical. C/ Nivel, 6. Teléfono: 958 76 34 08
· Parque de
las ciencias.
De un museo se
suele decir que es bueno, muy amplio... de éste hay que decir que es
espectacular, con todo el sentido de la palabra. Tus hijos podrán alucinar con
las figuras de los mismos dinosaurios que vio en Parque Jurásico, jugar con
espejos, bicicletas, péndulos, ver un "mariposario", competir en el
gimnasio mental... Todo a muy buen precio y con restaurante y todo.
Parque de las
Ciencias. Avda del Mediterráneo s/n. Teléfono: 958 133 582
ALOJAMIENTO
Además de las
opciones de siempre (hotel, albergue, casa rural, camping...) en Granada está
muy desarrollada la posibilidad de alquilar apartamentos bien equipados para los
días que más nos convengan. Suelen estar en zonas céntricas y en perfecto
estado.
En el teléfono
958 20 88 92 podrás informarte de una amplia gama de apartamentos situados en
las mejores zonas de la ciudad.
· Hotel
Tryp Alcano ***
Cuenta con
buffet, piscina y parque infantil, pero está a las afueras de Granada. Sin
problemas si vamos en coche.
Autovía de
Granada-Málaga, kilómetro 6. Teléfono: 958 28 30 11
· Hotel
Granada Center ***
Bastante cómodo
y céntrico. En sus instalaciones hay también un buen restaurante llamado Al
Zagal.
Av.
Fuenteventura s/n. Teléfono: 958 20 50 00
· Hotel
Alhambra Palace.
Un clásico.
Está situado al lado de la Alhambra, y por ello juega con la gran ventaja de
unas vistas espectaculares tanto al palacio como a Sierra Nevada. Muy lujoso, y
con una decoración deslumbrante, estilo árabe. La pega es que no tiene
servicios especiales para niños.
C/ Peña
Partida, 2-4. Teléfono: 958 22 14 68
· Hotel
Albaycín del Mar ****
Está a 69 kilómetros
de Granada, pero tiene playa. Es una buena opción si lo que queréis es sol y
arena, y un día o dos de excursiones a Granada. Completamente equipado y con
muy buenos servicios que incluyen, además de piscina exterior y climatizada,
servicio de canguros. Para su enorme categoría, tiene unos precios bastante
aceptables.
Av. de Costa
del Sol, 23 (Almuñecar). Teléfono: 958 88 13 13
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has realizado con tu familia algún viaje inolvidable, no dudes en contárnoslo,
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