Web SomosPadres.com    
   
CANALES
Educación
Juegos y Cuentos
Especiales y Entrevistas
Salud
Alergias: Medidas de polen
Decoración
La cocina
Viajar con niños
Galería
Embarazo
Fertilidad
Adopción
El rincón del Bebé
Gemelos, Trillizos, ...
Horóscopo
Test de Autoayuda
Comparativa de precios
Canguros, niñeras
EN OTRAS SECCIONES ...

Decoración Infantil
Decoración Infantil

Habitación bebé: Consejos e ideas
Habitación bebé: Distribución
Habitación bebé: Materiales
Habitación bebé: Mobiliario
Orden en la sala
LOGIN
Usuario
Clave de acceso

Date de alta
SERVICIOS

El Tiempo
Farmacias de guardia
Titulares Prensa
Callejero
Denuncia la pornografía infantil
EFEMÉRIDES
Tal día como hoy...
En 1656. Rembrandt es deshauciado de su casa por deudas.
AGENDA
Títeres (Barcelona)
Al ritmo de la Naturaleza
Julio 2008
  1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
 
FORO LIBRE
Buscar en el Foro
 
Índice
Últimos mensajes
tartamudea y se atasca - 2008-07-16 14:08tartamudea y se atasca
problemas de relación conlos niños - 2008-07-15 15:53problemas de relación conlos niños
Sindrome de Silver Rusell - 2008-07-09 17:59Sindrome de Silver Rusell
mi hija - 2008-07-09 09:34mi hija
sobre enuresis/encopresis de joven - 2008-07-07 14:17sobre enuresis/encopresis de joven
COMUNIDAD
Inscríbete
Foro
Usuario
Respuestas de profesionales
Cartas de los lectores
Artículo

¿Es que no podrías ir con gente más presentable?


“Por ahí”. Frase mágica. Te puedes pasar media tarde rondando a tu hijo sin conseguir que te diga mucho más. “Pero vamos a ver, ¿por ahí?, ¿dónde es por ahí?, ¿qué hacéis por ahí?. ¿No estaría mejor quedarse por aquí?” Y no hay forma de sacarle ni media palabra. Entre la infancia y la madurez existe eso que se llama adolescencia y que se parece bastante al más horrible sarampión. Dicen que te viene, cuando los miedos y los problemas que nos da nuestro hijo, se multiplican hasta el infinito.

Sale por la noche, empieza a tener contacto con el sexo y puede que con la droga, empieza a definir su futuro profesional, nos contesta más a menudo y no se deja dirigir con facilidad... y encima se junta con unos amigos que tienen una forma horrible de vestir.

Pero que el árbol no nos tape el bosque. Con frecuencia los agobios de tanto problema, nos hacen olvidar que ahora está aprendiendo lo que es la vida de verdad, y cómo se va a definir él ante ella. Pasa menos tiempo en casa porque ya no es nuestro niño, es una persona, un individuo que se está formando. Está dejando atrás al niño que ha sido para que crezca en él una persona madura; eso le enfrenta a su pasado y, en cierta forma, a todas las personas que intentan anclarlo en ese pasado.

Cambiar, es una lucha interior muy dura que necesita del apoyo de gente que comprenda sus circunstancias más intimas y cada paso que da. Ahora necesita a un grupo de su edad, con los que compartir sus preocupaciones, que le acepten no por ser de la familia, sino por esa forma nueva que tiene de ser y pensar. Cuando era un niño nosotros éramos todo el apoyo que necesitaba, pero ahora se está independizando de sus padres y necesita de otros apoyos. No podemos culparle por todo esto.

Por eso ahora no se le ve el pelo. Pero por mucha tristeza que podamos sentir al perder  la “competición”, el que pase más tiempo con sus amigos que con nosotros no es necesariamente malo: un círculo de amigos “sano” puede ayudar en la formación de nuestro hijo mucho más que algunos de nuestros consejos. Pero, ¿qué pasa cuando ese grupo no es tan “sano”.

El primer problema que nos planteamos es la intimación: los atrevidos del grupo, esos líderes que pueden intentar empujar a nuestro hijo a probar o hacer cosas que él no quiere, pero si se niega perderá el apoyo del resto de la pandilla.

Otro problema serio se da “cuando el adolescente está con gente que no le gusta, haciendo cosas que no le llenan, pero sigue ahí con ellos, porque cree que si no está con esos amigos va a quedarse solo”, según la psicóloga Virginia Fernández. Para la especialista, esto “es horrible, porque el medio ambiente en el que se desarrollan no les hace sentirse seguros, tranquilos ni respetados, precisamente en el momento que más falta les hace”. Es un problema de confianza que se ira incrementando: “primero el joven cree que no pueden existir otros amigos con los que estar o que éstos son lo mejores aunque a él no le gusten; así que les acepta y comienza a hacer cosas que ellos hacen pero que a él le siguen sin gustar, con lo que cada vez se siente más frustrado e inseguro”. Un problema de timidez no atajado puede hacer que tu hijo crezca conociendo a poca gente y teniendo escasas experiencias.

Para evitar éstas situaciones con los amigos hay que fortalecer la autonomía de los adolescentes, que sean capaces de defender sus ideas y gustos, de moverse para cumplir sus expectativas, y de decirle “no” a cualquiera, incluso a nosotros mismos, si no conseguimos convencerle.

Lo mejor para él en éste momento es que seamos dialogantes en todo lo que se pueda dialogar. Piensa que aunque no tenga la responsabilidad ni experiencia de un adulto, ya sabe pensar y entender cualquier tema. Ahora no hay tanta diferencia entre ambos, así que debes intentar explicarle tus decisiones y escuchar lo que piensa. Si contigo es capaz de defender sus gustos y convencerte también lo conseguirá con cualquier otro.

Las siguientes indicaciones te serán útiles para actuar en éste tema:

  • Los amigos son necesarios. En un mundo de más de 6.000 millones de personas hay muchísimas que pueden ser su amigo del alma, no hay más que animarle a buscarlo. No dejes que tu hijo se encierre entre videojuegos y ordenadores.

  • Es necesario respetar la intimidad de tu hijo, sí, y confiar en él mucho, pero intenta conocer lo máximo que puedas sobre sus amigos y lo que hacen juntos.

  • Cuando tu hijo te pregunte si puede venir con sus amigos a casa (para ver una película, hablar, cenar...), o te diga si uno de ellos puede acompañaros en una excursión o en las vacaciones, piensa que te está dando una gran oportunidad para conocer a sus mejores amigos. Podremos hablar con ellos y observarles, pero sin interrogatorios, ni juicios.

  • Intenta ponerte en contacto con los padres de sus amigos. Ellos estarán encantados de conocerte, y podréis hablar de vuestros hijos. Es importante para ello que abandones el tópico de que “mi hijo no hace nada, es bueno, serán los otros los que le llevan por el mal camino”.

  • Ahora que tu hijo pasa menos tiempo con vosotros, debéis esforzaros por aprovechar bien esos momentos y no estancaros ante un televisor. Es el momento de “mimar” mucho las aficiones, deportes o inquietudes que tengáis en común, pues ahí podrás encontrar el medio ideal para comunicarte con tu hijo.

  • Haz que se sienta libre para hablar y aprecia sus opiniones. Para ello tienes que escucharle a él y a sus amigos ignorando la forma que tengan de vestirse, peinarse o adornarse.

  • Como ya hemos dicho, es importante que nuestro hijo se acostumbre a discutir sus ideas con los demás. Así que a la hora de comer podéis comentar temas sensibles, de esos que le puedan preocupar: el trabajo o los estudios que hay para jóvenes, el fútbol, la religión, el matrimonio, un libro o película, las últimas noticias de nuestro barrio… Es importante, que no machaques sobre el alcohol y las drogas: indúcele a que sea él quien saque el tema.

  • Si sus amigos no te gustan, explícale por qué, pero hazlo con delicadeza: estás tratando uno de sus puntos de apoyo, a lo mejor el único que el cree tener. Dile qué es lo que no te gusta, trátalo abiertamente en una charla, pero no estés recordándolo constantemente.

  • Trata de no enfrentarte. Sus amigos son su elección. Una vez aceptado esto, lo que si puedes es influir en esa elección propiciando otras alternativas, como campamentos, encuentros... puedes hacerle recordar a algún buen amigo que haya dejado atrás, en la infancia, en otra ciudad...

Recuerda, que los problemas de los adolescentes son comunes para todos los padres del mundo, no dependen de ti, no te has equivocado en tu forma de educar. Simplemente tu hijo se esta haciendo su hueco en el mundo adulto y posicionándose ante la vida. Aunque sea muy difícil, por que esta insoportable, debes apoyarle, quererle más que nunca y respetarle. En unos años volverá a ser el.

Autor: Ramón Muñiz Abad

Imagen: Maria Casado Lafuente

Más información

Google

Web SomosPadres.com


Versión Imprimible  Versión Imprimible    Enviar a un Amigo  Enviar a un Amigo

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo
  Malo   Regular   Bueno   Muy Bueno   Excelente
Comentarios de los lectores
Si quieres añadir algún comentario al artículo, por favor regístrate

Convertirnos en su Página de Inicio