¿Quién
no quisiera ser pájaro en invierno? Llegan los rigores del frío y se escapan,
así, sin más, bien lejos. Afortunadamente la naturaleza es sabia, y si a los pájaros
les ha dado alas con las que huir, a nosotros nos ha regalado Murcia, una ciudad
donde bien podemos decir eso de que nunca se pone el sol. Y es que a ésta región
la han agraciado con 315 días de sol al año y 18 ºC de temperatura media.
Vamos, un escándalo que
alguien debería ponerse a investigar pero ya. No solo por lo del tiempo. También
está “el asunto” de la historia. Éste capricho entre la meseta y Andalucía
ha visto pasar a fenicios, romanos, bizantinos, cartaginenses y demás culturas
también empeñadas en dejar constancia de su paso, de manera que ahora en
Murcia encontramos más de cincuenta museos, además de yacimientos, castillos,
o medinas hechas por los árabes, que fueron quienes levantaron la ciudad de Mursiya.
Aún así, lo más interesante
para unos padres que se planteen una escapada éste mes lo encontraran en la
variadísima oferta turística que se ha ido generando poco a poco en torno a La
Manga. Sin moverse muchos kilómetros es posible estar en playas solitarias,
montar a caballo, recorrer paisajes montañosos en rutas ciclistas, visitar unas
termas romanas... y después alojarse en hoteles, apartamentos, o incluso, por
qué no, en uno de los pocos camping naturistas que hay en España.
Un entorno ideal en el que
encontrareis actividades para hijos de todas las edades. Si tienes un hijo
adolescente al que le empiezan a aburrir las escapadas y vacaciones familiares,
en Murcia puedes sorprenderle con unas actividades de iniciación al
submarinismo, a la vela, a la espeleología, escaladas, descenso en canoa... un
poco de atrevimiento y adrenalina no nos vendrá mal a ninguno.
La Costa Cálida:
en la variedad está el gusto
Todo, lo tiene todo. Calas
solitarias de arena blanca y aguas tranquilas, con un fondo de montañas que
invitan tanto a la contemplación tranquila con una sonrisa en los labios como
al senderismo, actividad en la cual la sonrisa se nos puede perder. Puertos
animados de marineros, donde poder tapear las especiales de la zona (no
os marchéis sin probar los matrimonios, una tapa con salmón y anchoa),
o empezar descubrir que bajo el mar hay también paisajes dignos de atrevernos
con el submarinismo.
El eje de la Costa Cálida es
La Manga del Mar Menor, donde se juntan en unos metros hasta dos mares (el
Mediterráneo y el Mar Menor). Se trata de una rareza de la naturaleza, algo que
comenzó siendo una bahía al Mediterráneo con unas cuantas rocas volcánicas
en sus extremos... rocas que fueron acumulando arena y más arena hasta casi
cerrar una laguna al lado del Mar. Ahora el resultado es que podemos meternos en
unas aguas especialmente calientes, y que apenas nos cubren hasta las rodillas
por más que andemos cientos de metros. El efecto es sorprendente. Además la
extrema calma de las aguas nos permite no estar pendiente en todo momento de si
el pequeño se mete en el mar de forma descuidada. Andando desde la Manga
podremos llegar hasta supermercados, hoteles, chiringos, apartamentos,
tiendas...
Pero repasemos algunas
propuestas:
Los
deportes náuticos encuentran en Murcia un campo
privilegiado para desarrollarse. Submarinismo, flysurfing, windsurfing, vela,
piragüismo, motonáutica... Todo un conjunto de actividades más que
recomendables. ¿A quién no le gustaría ver por unos minutos como es un viejo
barco español hundido a escasos metros de la costa? Una aventura, un sueño que
poder compartir con los hijos más mayores, incluso si ninguno tenemos una
experiencia previa en éste tipo de actividades. Si uno quiere esquiar, acude a
una estación de esquí. Del mismo modo, si uno quiere probar con las aventuras
del agua tiene que ir a la Estación Náutica del Mar Menor, donde se
puede alquilar material, solicitar cursos e incluso negociar alojamientos
Estación Náutica del Mar Menor.
C/
Fuster 63, Edificio Pintor Hernández Carpe
968
57 49 94
Además de La Manga, la costa cartaginesa está
plagada de playas y calas que también merecen la pena, como la Isla Plana, o la
Azohía, donde podemos tropezarnos con una torre que data del siglo XVI y es
conocida por su belleza. A continuación de la Azohía, el terreno para las
familias más intrépidas, esas que van a la aventura en busca de parajes aún más
idílicos. Entre acantilado y acantilado podemos bajar por caminos no siempre
sencillos hasta playas poco concurridas, como la Cala Cerrada o la Cala Abierta.
Otra playa especialmente reconocida por sus dunas formadas de arena blanca es la
de El Mojón, que se encuentra en San Pedro del Pinatar.
.... Pero no todo son playas y deportes náuticos
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Museo de la Ciencia y el Agua
Decir Murcia es decir tierra
de huertas y bahías, tierra que a crecido teniendo muy presente al agua, tanto
desde la política, como desde la economía, la ecología, la ciencia... el
museo que se ha creado con motivo de tan necesario elemento intenta darnos una
clase de ciencias, sí, pero de esas capaces de enganchar hasta a los niños;
cosa que pasa solo muy de vez en cuando y que cuando ocurre hay que saber
aprovechar. Los cuerpos que flotan en el agua, los animales que en ella viven, cómo
se evapora y se forma la sal, son temas tratados de forma amena, mediante
juegos, paneles y experimentos.
Plaza de la ciencia 1,
968 211 998
Zoo Parque Norte
Antílopes, cebras, osos
pardos, dromedarios... todos ellos se han juntado para vivir en una colina por
la que podemos pasear con nuestro hijo. Si lo hacemos nos convenceremos de que aún
quedan algunas cosas gratis de calidad.
Junto a la Universidad de
Murcia
608 865 714