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Los padres con hijos dislexicos. 4.Defectos en aprendizaje de lectoescritura.
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Articulo
enviado por Vicente
Martins, profesor de Educación Especial y Lingüística.
Hablar
y escribir son dos habilidades complejas en el medio de las habilidades lingüísticas.
Expresarse verbalmente, orla o por escrito, es una habilidad que no nace con el
ser humano.
La
escuela es, para las instituciones sociales, la escogida por la sociedad para el
desarrollo de las habilidades de la lectura, escritura y habla.
La
habla, debería ser, para las escuelas, la habilidad inicial, básica, punto de
salida, para un trabajo más eficiente en la formación lingüística de los niños.
La
escuela, todavía, tiene domado la habla espontánea, particularmente la resulta
de la variación popular, como una expresión equivocada, lo que acabamos
llamando de Prejuicio Lingüístico.
Los
padres y educadores o todos los profesionales que operan con diagnostico y
intervención sicolinguisticas deben estar atenta a la edad de adquisición lingüística.
A
parte de un determinante constitucional, el acceso obligatorio de los niños al
enseñanza básica, a partir de los 7 años de edad, corresponde también a una
etapa importante para su desarrollo, sus capacidades y habilidades lingüísticas.
A
partir de los 8 y 9 años de edad y ya en el final del primero ciclo del enseñanza
básica, é importante que los educantes estén proficientes en la escritura y
lectura inicial.
La
excelencia de la enseñanza es un indicador importante del éxito escolar.
Cuando existe dificultades significativas y insistentes en la escritura o en la
lectura inicial o intermediaria de los niños, podemos decir que, de alguna
forma, ha un fracaso de la escuela.
De
hecho los familiares deben doblar sus atenciones a lo que se refiere a expresión
oral o escritura de sus hijos para verificar y corregir los defectos del
aprendizaje de la lectura y escritura de los niños.
Los
cambios, substituciones y omisiones de fonemas en la habla o en la escritura,
reflejan deficiencias en el aprendizaje lectoescritor.
Los
cambios de fonemas como p/b, p/q, f/v, entre tantas unidades sonoras y
distintivas del sistema de consonantes portuguesas, por ejemplo, en esa fase,
reflecte muchas veces, una deficiencia lingüística en la formación inicial
(la alfabetización) de los niños.
Un
niño que cambia fonemas en la habla o que se lió en la o que corresponde a
grafema-fonema parece sugerir, para los educantes y lingüistas que existe una
deficiencia en la formación pedagógica.
Sabemos
que muchas deficiencias están enraizadas en la propia pedagogía. Muchos de
nuestros alfabetizadotes, aún que tengan experiencia tienen deficiencias de
formación para el magisterio de la escuela.
En
las escuelas, a veces, ocurre una mala instrucción del enseñanza de lectura o
escritura. Pensemos primeramente, como una ocurrencia involuntaria. Todavía,
trae a los largos años de formación de la escuela, consecuencias serias para
el proceso lectoescritor.
Un
profesor o profesora de educación básica, que dice que la vocal es una letra o
que no sabe separar, en una palabra, la cantidad de fonemas y letras,
seguramente, no conseguirá suministrar un enseñanza sistemática segura y
coherente. Su alumno, ciertamente, tendrá dificultades de deletrear o mismo
pronunciar algunas palabras.
Una
escuela, que enseña, por ejemplo, termos, en el sistema fonológico del portugués,
no más que 5 vocales, esta dando bases precarias, de orden metalingüística,
para la lectura , o que genera un educante a adquisición de una dislexia pedagógica.
Sabemos
que en portugués son 12 vocales. Son 7 vocales orales: /a/, /é/, /ê/, /i/,
/o/, /ô/ y /u/ y 5 nasales: /an/, /en/, /in/ /on/ y /un/.
Vocales
son los sonidos de la habla. Vocales no son letras. Vocales son fonemas, o sea,
unidades sonoras distintivas de la palabra. Vocales tienen haber con la lectura.
Sin ese entendimiento no ha como conocer un enseñanza a favor de la conciencia
metalingüística de los sonidos de la habla.
Las
letras que representan las vocales o sonidos del habla tiene una estrecha relación
con la escruta.
La
decodificación, fase importante en la lectura, anterior a comprensión lectora,
requiere el reconocimiento de las letras y grafemas, de las diversas
manifestaciones gráficas de los grafemas en el sistema escrito.
Leer
y escribir se complementan, pero no son habilidades que tiene niveles homogéneos.
Hablar bien no es garantía de una buena escritura. Escribir bien, tampoco,
garantiza una buena lectura.
Quien
lee amplía más su conocimiento previo en la hora de escribir, pero, ambos,
escritura y lectura, son procesos que tienen sus especificaciones.
Como
dice, en una palabra: la escritura no es el espejo de la habla. Como se dice,
como se habla, como se pronuncia el nombre de las personas o objetos, no es,
necesariamente, como se escribe. No hay una correlación entre el fonema o
sonido de habla con la escritura, con los grafemas.
En
casos que los niños presenten, insistentemente, el cambio de letras, podemos
suponer, por ejemplo, una dificultad por motivación fonológica.
Una
información lingüística o meta fonológica en el proceso de formación
escolar diferencia la habilidad lectoescritora de los niños. Quien aprende a
reflexionar la lengua comprenderá mejor sus errores y vicios de lenguaje.
La
fonología, parte de la gramática, que trata de los fonemas, es muy importante
para la escritura y para la articulación de las palabras.
Miramos,
por ejemplo, los fonemas /t/ y /d/ son consonantes linguodentales.. Una sorda
(/t/). La otra sonora(/d).
Los
padres deben estar atentos a lo que se refiere a la articulación de los
fonemas. Deben empezar observando atentamente el habla espontánea, típica de
sus hijos.
Preguntas
como “¿qué ocurre con la escritura después de un dictado? o ¿están siendo
bien articulados por sus hijos en la habla espontánea o en la lectura de textos
escolares?” Deben hacer parte del centro de interés pedagógico y preocupación
familiar de los padres.
Entonces,
si no están aprendiendo bien la estructura fónica de la lengua, ¿ qué tal un
trabajo con las cuerdas vocales, para que noten la diferencia cuanto a la
sonoridad?
Es
una hipótesis importante. En general, cuando ocurre ese déficit fonológico,
esa hipotes será confirmada en la pronunciación o deletreo de las consonantes
labio dentales, como: /f/ y /v/ e el labio dentales /p/ y /b/.
Los
padres, con o sin formación superior, deben tener la costumbre de abrir las
gramáticas escolares que infelizmente, traen reglas poco claras. Aún así. Las
gramáticas traen informaciones que pueden aclarar, por deducción, reglas, a
partir de las informaciones de los actos o fenómenos lingüísticos.
Quien
lee una gramática sin preocuparse con la memorización de las reglas, y sí,
comprometido realmente en aprenderlas, acaba sacando dividendos del metalenguaje
gramatical: La explicación de código por código.
Es
interesante que la clasificación de las categorías gramaticales o la
terminología da la teoría del lenguaje, muchas veces son motivadas, traen un
bien griego-latina del lenguaje se confundiendo con el ser, con la cosa, como
acto gramatical.
Un
adverbio es una categoría que modifica el verbo (el adjetivo y el propio
adverbio también) por que un “ad verbo”, es decir, una categoría
gramatical que se queda próxima al verbo. El adverbio es una categoría que se
combina la la estructura oracional con el verbo, complementa su sentido en
varias circunstancias (modo.compania y negación). La gramática normativa no
enseña así, mas la terminología nos sugiere esta educación lingüística por
la palabra.
La
nomenclatura de la gramática normativa, normalmente, es motivada, sugestiva y
así, acabamos por llegar a una conclusión de la operación lingüística.
La
gramática enseña que antes de P y B no se escribe N y si M, mas no explica
nada. Prescribe reglas. Entretanto, se nos fijarnos bien /b/, /p/ e /m/ son
fonemas bilabiales. El fonema /n/ es lengua dental. Por lo tanto debemos
escribir M y no N. Es, pues, una regla fonológica. Luego, una buena explicación
del fenómeno fonético, presente en la regla de arriba, enseñada desde pronto
en la enseñanza básica, promoverá la conciencia metafonológica de los niños.
De
ese modo, los padres no deben tener cualquier ceremonia para abrir una gramática
o un diccionario escolar con la tarea de enseñar la lengua materna.
A
los hijos, con dislexia escolar, puede un padre o una madre (o mismo un hermano
más grande) abrir la gramática. En la parte relativa a fonología, y mirar el
cuadro de consonantes de la lengua portuguesa.
Las
vocales son, más simples, son distribuidas en central (/a/), anteriores (/ê/,
/é/, /i/) y posteriores (/ô/, /ô y /u/), siempre sugiriendo una explicación,
una descripción para el funcionamiento de los fonemas en el contexto de la
palabra.
¿Por
que decimos / Pedru / si la palabra < Pedro>termina con la letra O? Leemos
fonemas. Escribimos letras. Las letras no solo representan, en la escritura, los
sonidos de la habla.
La
familia observará, leyendo las gramáticas escolares, como son clasificados los
fonemas en cuanto al modo y su punto de articulación. Un ejercicio operatorio
con articulación o producción de los fonemas es de gran valor en la enseñanza
de la lectoescritura. Por ejemplo:
A)
La familia debe hacer su educación o preeducación lingüística. Articular
cada fonema, vocal y consonante. Observar cómo su hijo esta pronunciando los
fonemas.
B)
Enseguida, pedir para que su hijo o hija mire el movimiento de sus labios cuando
articulan fonemas y algunas palabras del cotidiano (papa, bola, cuaderno,
cuchillo, tarea, etc.)
Quien
aprende a mirar, observar, aprende a teorizar. La palabra teoría, de origen
griega, quiere decir “ aquello que viene del mirar”. Quien mira aprende a
pensar. Quien piensa la lengua, cuando habla, lee, escucha o escribe, es capaz
de hacer reflexión metalingüística.
C)
Pedir también que imiten su articulación de sus sonidos es un modo antiguo,
tradicional, pero interesante de aprender. Existe una frase hecha latina que
dice: a repetitio studiorum mater est ( la repetición es la materna del
conocimiento) la repetición acaba por dirigirlos a la conciencia de los
fonemas.
Un
padre o una madre que se disponga a enseñar, aunque no sea un profesional de
lingüística, podrá con ese procedimiento ayudar en la formación lectora de
sus hijos.
La
familia tiene un importante papel en la formación escolar de su hijo!
En
los siguientes capítulos:
5.
Desarrollo de la capacidad de aprender.
6.
Bibliografía
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