El sarampión es una enfermedad infecciosa, altamente contagiosa, aguda, de duración limitada, producida por mixovirus.
Se caracteriza por fiebre alta, cuadro catarral, conjuntivitis y pararición de un exantema máculo-papuloso generalizado en la piel. Puede presentar complicaciones y dejar serias secuelas aunque normalmente solo en casos de malnutrición, inmunodeprimidos o los no vacunados. Es necesaria la valoración rápida por parte de un médico.